"Nadie le pide a Boluarte que se vista de Prada, pero tampoco que sea tan desatinada con los colores para una ceremonia oficial de tanta gravedad e importancia. ¡Amarillo patito!" (Foto: Britanie Arroyo / @photo.gec)
"Nadie le pide a Boluarte que se vista de Prada, pero tampoco que sea tan desatinada con los colores para una ceremonia oficial de tanta gravedad e importancia. ¡Amarillo patito!" (Foto: Britanie Arroyo / @photo.gec)

-¿Tendrá gasolina propia para poder gobernar hasta el 2026, como pretende? ¿Será otro Vizcarra II y dividirá más al país atacando al , como hizo ese ser repelente? Su futuro va a depender mucho de a quién ponga en su primer gabinete. Espero que no sea capturada por la costra infame de la argolla caviar. Y urge un ministro de Economía de mucho peso, recorrido y ortodoxo para recuperar la credibilidad perdida. ¿Carranza? ¿Oliva? ¿Waldo Mendoza?

-El intervencionismo mexicano en nuestro país se pasó de la raya y ya es hora de que Torre Tagle tome algunas acciones, como retirar a nuestro embajador allá o declarar persona non grata al representante mexicano en nuestro país. Eso de intentar forzar un asilo con un Castillo ya detenido o que siga expectorando estupideces sobre el Perú ya estuvo bueno (dice muy poco de México que este necio sea aún tan popular por allá). Petro también es otro que se está pasando de la raya con sus tuits. Esto ya amerita respuestas dignas y enérgicas de quien asuma la Cancillería (que espero que no sea el zurdo Chuquihuara, que vendría a ser otro Rodríguez Cuadros más joven).

-El traje amarillo patito que usó al jurar la presidenta Dina Boluarte trajo las burlas crueles de Federico Jiménez Losantos, el comentarista radial más oído de España, y también de otros periodistas locales por lo feo y fuera de sitio. Hay quien sostuvo por aquí que más parecía la camarera de un restaurante chino que una presidente... Vamos a sonar frívolos, pero el tema no es tan baladí y ya estuvo bueno de estar dando vergüenza con la imagen del país, que ya Castillo con el sombrero eterno nos tiró bastante al suelo. Nadie le pide a Boluarte que se vista de Prada, pero tampoco que sea tan desatinada con los colores para una ceremonia oficial de tanta gravedad e importancia. ¡Amarillo patito! No estaba en la playa tampoco, ni en una fiesta barata. Ella ahora representa al país ante el mundo, no a Dina Boluarte. ¡Amarillo patito!