PPK (César Campos)
PPK (César Campos)

La crisis política y judicial no hace sino agravarse y acelerarse. Últimas escenas: prisión preventiva de cinco grandes empresarios; pedido de vacancia de la Presidencia, de Yeni Vilcatoma; y allanamiento de locales de Fuerza Popular, partido de Keiko Fujimori. En todo esto tienen un papel clave las últimas declaraciones de Marcelo Odebrecht, en las que –con sus más y sus menos– confirmó haber financiado las principales candidaturas presidenciales de 2011.

De cara al futuro hay cuatro factores cruciales para imaginar escenarios: a) ¿Barata será un colaborador eficaz que dirá todo lo que sabe o su memoria será selectiva?; b) ¿los empresarios detenidos se convertirán en colaboradores eficaces?; c) ¿la Fiscalía y el Poder Judicial mantendrán su independencia o verán recortados sus ímpetus?; y d) ¿qué influencia tendrá la correlación política en cómo actúe el sistema de justicia?

En cuanto a la Presidencia de la República, está en veremos una crisis que puede desembocar en la vacancia o en que el presidente Kuczynski permanezca en su cargo, pero magullado, dependiente del Congreso y, en especial, de Fuerza Popular.

La probabilidad de un acuerdo político en las alturas no se puede descartar, pero los escenarios mencionados antes parecen más factibles.

En cuanto a los políticos con denuncias o investigaciones, es posible que las sanciones finales se distribuyan selectivamente. Blancos principales:

Humala, Toledo y Villarán; y si el radio se amplía, se podrían ver involucrados el hoy presidente, PPK, y Alan García. Un escenario más difícil es que las sanciones incluyan a Keiko Fujimori, incluso con Barata hablando contra ella. Los resultados finales de este “juego” develarán en qué medida están participando la razón, el derecho y la política.