Carolina Trivelli
Carolina Trivelli

Ante un cambio en la conducción de un sector conviene recordar las razones por las que este existe. El Midis fue creado para que los peruanos que enfrentan las mayores exclusiones –que son más de 5 millones de compatriotas– reciban atención especial del Estado y que, gracias a ella, puedan ejercer sus derechos y aprovechar las oportunidades que hay en su entorno. Se trata de llegar allí donde ni la infraestructura, ni los mercados, ni la presencia estatal son suficientes para asegurar oportunidades de progreso.

El Midis atiende hoy a los peruanos más vulnerables y excluidos con diversos programas y servicios. Pero la tarea es inmensa. Aún hay que hacer más para llegar a todos los que necesitan programas sociales, los niveles de subcobertura de varios programas, como Cuna Más o Haku Wiñay, aún son significativos. También, hay que lograr atender a grupos vulnerables hoy desatendidos, como a los enfermos de tuberculosis que enfrentan severas condiciones de pobreza. Además, hay que seguir mejorando la atención de los usuarios actuales de los programas. Por ejemplo, los adultos mayores que reciben Pensión 65 necesitan acceder permanentemente a servicios de salud especializados.

El rol redistribuidor del Midis es central para lograr reducciones sostenidas de la pobreza y la desigualdad. Para dar un ejemplo, entre 2013 y 2016 la reducción de la pobreza extrema en los hogares de la sierra rural se explica en más del 60% por efectos de la redistribución. Con niveles modestos de crecimiento, el rol del Midis es incluso más importante que en otros momentos para seguir transitando hacia un país más justo. Que no se pierda su esencia, ni todo lo avanzado.

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