Las instituciones del sistema de justicia deberán someterse a la nueva norma. (Foto: GEC)
Las instituciones del sistema de justicia deberán someterse a la nueva norma. (Foto: GEC)

Según el cronograma aprobado, recién para el 19 de julio se conocerán los nombres de los miembros de la Junta Nacional de Justicia (JNJ).Sin embargo, las mayorías que siguen lo sucedido con la corrupción que cabalgaba con Odebrecht y demás –prisión provisional de Humala y Nadine, de PPK, Keiko, altos funcionarios y el trágico fin de Alan García– consideran que ya una nueva justicia, en los hechos, se viene instalando en el país.

La historia recordará a los jóvenes fiscales y jueces que tuvieron la voluntad y osadía de empezar a poner las cosas en su sitio –sin temor a los poderosos y a favor del estratégico acuerdo con Odebrecht– y también a los que intentaron ponerles piedras en el camino. Y el apoyo popular y movilizado que jugó su papel en los momentos críticos.

Un caso a destacar es el rol de los medios escritos, radio y TV, que en su gran mayoría se comprometió en esta ya histórica lucha. De nuestro recuerdo, son pocas las prolongadas campañas que han sido seguidas por la ciudadanía con tanto interés. Lo que le añade un plus. Ahora, uno escucha conversar y discutir sobre debido proceso, segunda instancia, casación, fiscales provinciales, vocales de la Corte Suprema, el Tribunal Constitucional, etc.

La educación y conocimiento de estos alejados temas para muchos ayuda a conseguir el apoyo y consenso que la nueva justicia necesita. Una población informada es necesaria para que este consenso sea activo, movilizado, amplio y convocante. Pero no solo vale para la justicia, también debe de continuarse para la reforma política y ojalá para la tributaria.

Discutir y aprobar las reformas debe conllevar un sentido educativo de las mayorías. Los hechos enseñan más que las palabras.