Martín, el “chavista” vencedor. (Foto: GEC)
Martín, el “chavista” vencedor. (Foto: GEC)

Se sabe que en la política no se perdona a quien cae en el ridículo o en la corrupción. También, en el enfrentamiento táctico, la ignorancia para quienes buscan vencer al adversario. Así, la campaña del sector más duro y primitivo del fujiaprismo ha hecho el ridículo y mostrado una ignorancia supina al buscar identificar, después de la disolución del Congreso, al presidente Martín Vizcarra con el chavismo.

Cuando existe una crisis del sistema político en países con una democracia de baja intensidad –con frágiles instituciones– casi siempre el entrampamiento tiene el rasgo de una disputa constitucional. En estos escenarios, el centro de la discusión tiene un contenido jurídico-político. Al avanzar el antagonismo, la disputa ya se da en el terreno político-social y entran a tallar los poderes fácticos.

¿Cuáles han sido los poderes fácticos que ayudaron a la derrota de los fujiapristas y aliados? La mayoría de los medios de comunicación cumplieron un rol muy importante, aportando las investigaciones independientes en apoyo a las reformas y lucha contra la corrupción propuestas por el Gobierno, sin dejar de criticarlo en otros aspectos. Por eso la calificación de “mermeleros” hecha por quienes conviven con la corrupción.

La calle. Las movilizaciones de protesta contra quienes aprovechando su mayoría en el Congreso blindaron a funcionarios y congresistas corruptos. Las movilizaciones se fortalecieron cuando se contó con el apoyo de organizaciones independientes al masivo rechazo ciudadano.

En un crucial momento, el reconocimiento de los altos mandos de la FF.AA. y PNP ayudó a fortalecer la legitimidad del Gobierno y las medidas tomadas. Las tontas ideas de compararlas con las del chavismo quedaron en nada.

¿Y la Confiep? Junto con el solitario Cipriani.

TAGS RELACIONADOS