¿Final de la jornada?

Keiko Fujimori

Keiko Fujimori ya está en la carceleta de Palacio de Justicia. (Foto: Poder Judicial)

Keiko Fujimori ya está en la carceleta de Palacio de Justicia. (Foto: Poder Judicial)

Carlos Tapia
Carlos Tapia

1. Es muy probable que Keiko salga de la prisión preventiva antes de los 36 meses, también que en el juicio de fondo sea condenada y pase en prisión algunos años. Con seguridad, no podrá postular a la presidencia en las elecciones de 2021. Su caso será recordado, junto con otros de menor trascendencia, como el inicio de una justicia en lucha contra la corrupción. Nunca como una presa política.

2. El fiscal José Domingo Pérez fundamentó que la cúpula de Fuerza Popular se constituyó en una organización criminal para lavar dinero. Aunque reiteradamente precisó que esta organización ha “infiltrado” el partido FP y que es falso que la Fiscalía considere al partido como una organización criminal.

Sin embargo, los abogados de la defensa y de los propios miembros de la cúpula repitieron hasta el cansancio esa arbitrariedad. Así, le endilgaron al fiscal una falsa acusación, para presentarla como un grave atentado contra la democracia y después intentar derrumbarla fácilmente. Es una maniobra empleada en la polémica por quienes se sienten que la van perdiendo.

3. Antes, Keiko, en condición de investigada, había declarado estar dispuesta a dialogar con el presidente Martín Vizcarra sin condición alguna. Sabía que de continuar su enfrentamiento con el Ejecutivo tenía las de perder. Era otra manera de conseguir una disfrazada chepa (“equivale a rendirse, o suspender el juego por un momento”) cuando el que ya se siente vencido se ve obligado a plantear que lo mejor sería dialogar (negociar) para buscar una solución intermedia.

4. Los mismos que, cuando se creían capaces de arrasar al contrario, eran opuestos al diálogo, alimentados por su ego. Pero ante la desesperación de su eminente derrota, deciden cambios que debieron ocurrir antes. Por ejemplo, poner como vocero a alguien educado y de buen talante. Aunque, por entonces, firmó el acta de sujeción de Montesinos.

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