Carlos Parodi
Carlos Parodi

El Banco Central publicó su informe de expectativas de febrero y la conclusión es clara: estamos ante un deterioro de las expectativas empresariales, en el sentido de que las empresas esperan producir y vender menos este año. Aunque era esperable, no es una buena noticia.

Lo que pasa es que, ante el deterioro del entorno político, la mayoría de agentes económicos (compradores y productores) posterga sus decisiones. La incertidumbre hace que se vea menos luz al final del túnel y que nadie quiera avanzar. No tenemos a alguien que nos guíe por la oscuridad del túnel para salir. Entonces, quedamos paralizados. Eso es lo que ocurre con la economía.

Las expectativas se refieren a lo que cada uno piensa y cree que pasará, sea con la situación del país o con nosotros. Mantenerlas positivas es determinante para la economía. ¿Cómo puede explicarse el deterioro en una coyuntura de altos precios de los metales? Siempre que el entorno económico externo ha jugado a favor, como ahora, la economía peruana ha crecido más. Hoy día no. Ahora más que nunca requerimos enfoques multidisciplinarios pues está claro que la economía no se arregla desde la economía solamente. Se necesitan las demás ciencias sociales, pues debemos entender el fondo del asunto.

La turbulencia política está generando un enorme daño. La tarea es reanimar la economía y eso requiere un cambio de expectativas, que depende del contexto político.

Una analogía con el fútbol. Cuando la selección comenzó las clasificatorias, la mayoría no esperaba nada, y logramos quedar quintos de 10. Si las expectativas hubieran sido altas, eso habría sido malo. Esperamos poco y recibimos mucho. En política esperamos mucho pero recibimos muy poco.

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