Arturo Maldonado
Arturo Maldonado

Hace unos días, Keiko Fujimori (KF) por fin respondió a las acusaciones de Barata de haber financiado su campaña en 2011 por más de 1 millón de dólares, dando una inusual entrevista en vivo. A manera de defensa, ella manifestó que Jorge Barata dijo que ella era una persona fría y distante, con la que era difícil interactuar. Luego de esta entrevista, Maritza García, del bloque de los “Avengers”, recalcó que su renuncia a Fuerza Popular era por KF y la describió con esos mismos adjetivos.

Los adjetivos usados por Barata son precisos y van al centro de su personalidad. KF se resiste a dar entrevistas en vivo y privilegia la comunicación unidireccional, en redes sociales o en videos grabados, porque es adversa a la incertidumbre de la réplica. Al parecer, como buena “chanconcita”, le gusta tener todo bajo control. La renuencia a dar entrevistas tiene el mismo origen que la disciplina férrea que impone en su bancada, pero, más que una virtud, esta característica se ha convertido en una rémora. Al no dar entrevistas, la opinión pública la percibe como lejana. Al imponer disciplina, sus parlamentarios la sienten gélida.

Detrás del rechazo a la exposición en vivo también puede estar un reconocimiento de una falta de carisma. Que no se confunda el arrastre electoral con el carisma, dos factores relacionados, pero no equiparables. Además, seamos sinceros, los chancones no suelen ser los más populares. KF no logra ser cálida ante cámaras, sino que aparece con una expresión forzada y una sonrisa de comercial televisivo.

KF, al parecer, buscaría nuevamente la presidencia en su tercera postulación. Si otra vez pierde, será una dura constatación de que puede llenar plazas, pero finalmente la gente la siente fría y distante. Y los peruanos difícilmente votamos por candidatos así.

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