En el Reservorio de Poechos se está liberando cientos de millones de metros cúbicos de agua al mar para evitar su llenado prematuro, señala el columnista.
En el Reservorio de Poechos se está liberando cientos de millones de metros cúbicos de agua al mar para evitar su llenado prematuro, señala el columnista.

Como hemos escrito repetidas veces, la presencia de La Niña en este verano que ya termina produciría una serie de impactos en el clima nacional. En líneas generales, un verano más fresco de lo habitual en la costa y mayores lluvias en la sierra sur y algo menos en la central. Más aun, como La Niña venía acompañada de un mar frío en el norte, las lluvias allí se estimaban pobres.

Básicamente todo ello se ha producido. Sin embargo, en las últimas dos semanas las cosas han cambiado claramente en cuanto a la temperatura del mar. Este, frente a la costa y en particular frente a la norte, se ha calentado de modo notorio. El resultado es una excesiva manifestación de lluvias en la costa norte y calor costero.

Este exceso ha sido virtuoso pues permite asegurar el llenado de todos los reservorios del norte del país que venían muy flojos y a la vez asegura la enorme cosecha de arroz en curso.

El cambio súbito de temperatura del mar ha multiplicado por 10 o 20 los caudales que venían observando los ríos. Solo en el Reservorio de Poechos se está liberando cientos de millones de metros cúbicos de agua al mar para evitar su llenado prematuro.

Hoy todo el norte de Piura y Tumbes lucen mucho verdor como en cualquier año de abundancia.