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felipearizmendi@gmail.com

El Banco Central de Reserva del Perú ha logrado un avance importante en la desdolarización. En la actualidad, el 77% de la liquidez está en soles y el 23% en dólares, en el sistema financiero en conjunto. Sin embargo, cuando observamos las cifras en el subsector de bancos comerciales, dicho indicador es 51% en soles y 49% en dólares. La autoridad monetaria buscaría aún acelerar la desdolarización, es decir, que aumenten los montos en soles en las cuentas del activo (préstamos) y del pasivo (depósitos) de los bancos comerciales. Pero esta situación puede no ser tan fácil ni prudente. El uso cotidiano de ambas monedas es típico de los negocios en el Perú, tanto para las empresas como para las personas. Hay bienes que se transan en dólares (inmuebles, maquinaria, automóviles, etc.) sin que nadie se queje al respecto. Es más, se reducen notablemente los costos de transacción por tipo de cambio. Asimismo, con más desdolarización, incrementaremos la volatilidad del sol con respecto al dólar y podríamos encarecer los créditos en dólares con un mayor encaje para la moneda estadounidense. Surge entonces la interrogante: ¿vale la pena forzarla en los actuales momentos de bajo crecimiento económico?