notitle
notitle

Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Así tenemos que a su bancada solo le queda la mitad de los congresistas con los que empezó este mandato y que fue cuando sellaron su alianza con quienes nos están gobernando. Con lo cual el oficialismo ya no cuenta con mayoría y requerirá atraer a un par de agrupaciones para lograr los votos necesarios para las propuestas que irán presentando. Sin duda, su capacidad de influencia en el Congreso se está agotando.

Además, se está quedando con los más cuestionados de sus parlamentarios. Por ejemplo, de sus dos principales escuderos uno tiene 90 acusaciones penales mientras que el otro tuvo que renunciar durante su gobierno por los extraños negocios en los que estaba participando.

¿Cómo llegó a esta situación el exmandatario? Posiblemente por la arrogancia de pensar que podía mecernos o engañarnos. En ningún momento se preparó adecuadamente para explicar las operaciones inmobiliarias que se están investigando. Perdió credibilidad cada vez que la historia iba cambiando. Más aun, la no presentación a declarar de su esposa, suegra y principal allegado no hicieron sino avivar la sospecha sobre los involucrados.

Al final, la versión que ha quedado – que son propiedad de su amigo millonario quien, no sabemos por qué motivo, utiliza como testaferro a una señora de 86 años– podría salvarlo de una acusación penal pero políticamente lo está liquidando.

Por otro lado, mostró falta de reflexión al proponer para defensora del Pueblo a una cuestionada activista de su partido, llevando ese proceso a un fracaso que podría terminar de enterrarlo. Si bien en el Perú nunca se puede decir que un político está terminado, Toledo va a tener que realizar un cambio dramático si quiere recuperarse de los errores que lo tienen acorralado.