(GEC)
(GEC)

Por Hugo Palma

Como cada año, me escriben amigos peruanos pidiendo nueva Constitución. También la piden de América Latina, África y Asia. Nunca de Escandinavia, Reino Unido, Alemania o Australia; y me gustaría, para visitarlos, pues son lindos. Me dicen también que la Constitución fue hecha en dictadura en 1993 y que mejor era la de 1979.

Veamos qué dice. La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado. Tienen derecho a la vida, libertad, nacionalidad, identidad étnica y cultural, bienestar, igualdad ante la ley, honor, buena reputación, contratar, trabajar libremente, propiedad y herencia, participar en política, elegir y remover autoridades, paz, educación, seguridad social, legítima defensa, presunción de inocencia, no ser víctima de violencia moral, psíquica, física o tortura, creación intelectual, artística, técnica y científica, cultura, libertad de expresión y de prensa y otros más; y que el poder es del pueblo y quienes lo ejercen tienen limitaciones y responsabilidades. Bueno, no me parece nada mal y hablaré con los suizos para que mejoren la suya.

Me dicen también que su modelo económico ha fracasado. Veamos. Establece una economía social de mercado: libre iniciativa privada, comprar o vender, diversas formas de propiedad y empresa, el Estado promueve el desarrollo, empleo, salud, educación, seguridad, servicios públicos e infraestructura, creación de riqueza, comercio e industria, los contratos deben cumplirse, los impuestos pagarse, adquirir moneda extranjera y gastar en Disney World o invertir en el país. Como no entiendo bien lo del fracaso, examinemos las cifras promedio anuales. Con la Constitución del 79 el ingreso per cápita era S/7,025 y con la del 93 S/17,013; el ingreso fiscal pasó de 3.8% a 21%; el crecimiento del PBI 1994-2019 de 0.4% a 4.8%; la inversión privada también creció mucho. Algo cayó: la pobreza, de 50% a 20.2%. O sea, un crecimiento espectacular en tres décadas y gran disminución de la pobreza. ¿Por qué no quieren lo que funcionó mejor que nunca? Quizá otros países copien algo.

Advierto sí que la estructura y funcionamiento del Estado están mal. No se entiende quién gobierna, qué gobierna ni para quién ni cómo gobierna. El equilibrio de poderes no lo veo, porque es más fácil sacar al presidente que cobrar una multa de tránsito. Además, por delitos de corrupción todos los presidentes están en la cárcel, proceso judicial, son investigados y uno se suicidó. Lo mismo con millares de gobernadores regionales, congresistas, alcaldes, ministros, fiscales, jueces, funcionarios de todos los sectores y niveles, y numerosos empresarios.

Esto me confunde más. ¿Por qué no aplican la Constitución que tienen y arreglan lo que necesite arreglo? No veo a quién le gustaría volver a la del 79. Menos a muchos millones que no quieren volver a ser pobres. ¿No deberían empezar metiendo a todos los corruptos a la cárcel? Pero otros me dicen que esto no es posible, porque son precisamente los jefes de la corrupción quienes gobiernan y no quieren dejar de hacerlo. ¿Entonces, qué quieren que ponga en una nueva? ¿Que es feo ser corrupto? ¿Que se debe amar al pueblo? ¿Que gobernar es servirlo y no robarle la comida?

¡Ya comprendí! En vez de escribirme, trabajen, que para eso les paga el pueblo; y si la Constitución la firmó un dictador, usen un borrador. A mí, déjenme trabajar, que debo conseguir algo para sus niños, enfermos y necesitados en esta Navidad.

Papá Noel


TAGS RELACIONADOS