(Foto: GEC)
(Foto: GEC)

-¡Con ese consumo mensual de 31 mil soles en tortas y cupcakes, dulces comprados por el despacho presidencial para diciembre, Sagasti se va rumbo a una obesidad y una diabetes segura! Me imagino que nuestro Lord complementa sus pañuelos al cuello y bolsillo, su pipa, sus modales afectados de noble exiliado y su barbita de conde con tomar tea with pastries a las 5 de la tarde, tal como todo buen seguidor británico de Isabel II, pero destinar casi US$ 10 mil de nuestros impuestos para satisfacer esa costumbre como que ya es too much, dear Sir Francis. Le den nomás su pan con palta o jamonada a este patricio vienés, que no estamos para esos gastos.

-El peruano sí es raro: en 1980, pensé que la izquierda local habría quedado muy mellada después de la crisis de la invasión de la embajada peruana en Cuba por 10 mil cubanos, la salida masiva de “marielitos” a Miami y la llegada de muchos isleños desesperados al Perú, contándonos que la vida en Cuba era un infierno (y era mucho mejor que ahora, porque tenían aún el generoso subsidio soviético). Sin embargo, al “electarado” le importó poco esto y más bien la izquierda creció mucho y hasta ganó la alcaldía limeña en 1983. ¡Eso fue de Ripley! Hoy tenemos a un millón de venezolanos que han huido en estado miserable del chavismo izquierdista, ese engendro que ha vuelto casi una Somalia al país con más reservas de petróleo del mundo, pero eso no ha tenido ningún impacto en contra de Verónika Mendoza y la izquierda, especialmente en el sur o parte de la juventud. Les contaron y vieron por testimonios directos –en el Perú mismo– que Cuba y Venezuela son una catástrofe creada por la izquierda y siguen votando por… ¡la izquierda! ¡Después se asombran que se les tilde de “electarado”!

-Petroperú va a emitir bonos por US$ mil millones para pagar ese disparate de Talara... ¡Gracias La República y Campodónico!