[Opinión] Aldo Mariátegui: Caviares, es sencillo: les odian porque se lo buscaron
[Opinión] Aldo Mariátegui: Caviares, es sencillo: les odian porque se lo buscaron

El Gral. Nicolás Hermoza cumple 88 años este año y sufre una demencia senil galopante que le tiene postrado en una cama del penal de Piedras Gordas. Ciertamente, Hermoza hizo cosas horribles y por eso está encarcelado desde hace 21 años, pero ya no tiene ningún objeto –y denota mucha crueldad– mantenerlo en prisión a esa edad y con esa mente tan deteriorada. ¡Hasta La República pidió su liberación en octubre del 2017!

Pero me imagino que la caviarada y los rojos jamás permitirán que Hermoza pise de nuevo la calle porque sus odios son extremos y eternos, porque el IDL desconoce la palabra misericordia. Ya vimos hace poco cómo se fueron hasta su aliada la CIDH para contradecir al TC e impedir piadosamente que un viejo de 83 años como Fujimori sea liberado. Después mi amiga Patty del Río o la historiadora Cecilia Méndez no tengan el cuajo de escribir que no entienden el odio que se le tiene a los caviares cuando han sido los mismos caviares los que han polarizado al Perú y le han inoculado todos estos odios extremos.

Los caviares nos han enseñado a todos los demás a odiarles con tantas campañas diarias suyas de odio contra sus enemigos, con tanta obsesión en que solo se piense como ellos, con tanto doble rasero mediático-legal, con tanta “argolla” profesional, con esa captura del Estado para vivir amamantados por éste, con tanto juicio que reabren y reabren por décadas si los jueces no fallan como a ellos les gusta, con esas intervenciones groseras para que se elijan cosas como Castillo y ahora se quejan (y asustan) de que se les aborrezca tanto… ¡Por favor! Más bien llama la atención que haya tomado tantos años para que sean tan aborrecidos. No solo les odian ahora los derechistas, apristas o fujimoristas sino hasta los rojos provincianos (a los rojos limeños le encanta la caviarada por ventajismo y por acomplejados). ¡Se han ganado a pulso el odio de los demás y ahora se quejan! ¡Plop!

PD: Lo más gracioso es que los caviares responden siempre que no saben lo que significa “caviar” cuando les hablan del tema.