Pedro Castillo (Perú Libre) y Keiko Fujimori (Fuerza Popular) disputarán la segunda vuelta electoral el próximo 6 de junio. (GEC)
Pedro Castillo (Perú Libre) y Keiko Fujimori (Fuerza Popular) disputarán la segunda vuelta electoral el próximo 6 de junio. (GEC)

Durante las elecciones de 2016, los seguidores de Verónika Mendoza desataron en las redes sociales una campaña de agravios contra los periodistas que denunciamos cómo esa candidata también había escrito en las cuestionadas agendas de Nadine Heredia. Meses después, un grupo de apristas desolado por las evidencias inició otra campaña de calibre similar cargada de insultos y ataques contra la prensa que registraba en sus páginas las investigaciones del Equipo Especial Lava Jato.

En estas elecciones 2021, fervorosos activistas de la extrema derecha y la extrema izquierda no han parado de hacer lo mismo. Desde un lado acusando a la prensa de mermelera y desde el otro de terruquear. Y aun izquierdistas y derechistas aparentemente menos radicales –una quisiera creer que menos autoritarios e intolerantes– se han llenado la boca con los mismos calificativos con tal de jalar agua para su molino.

Y en estos días, precisamente, hay quienes acusan de terruqueadores a los periodistas que evidenciamos la forma como el candidato Pedro Castillo se relacionó con el Movadef el año 2017 y hasta 2020, para formar y fortalecer la facción del sindicato de maestros denominada Conare-Sute.

Nos dicen que terruqueamos porque, cumpliendo nuestro deber de informar a la ciudadanía, exponemos la alianza que Castillo pactó con el brazo político de Sendero Luminoso para acabar con la reforma de la educación y las evaluaciones a los maestros que se niegan a capacitarse y rendir pruebas, constantemente, para educar de manera justa y competitiva a los niños más pobres del Perú.

Pedro Castillo no es un senderista, no ha militado en las filas del Partido Comunista que le declaró la guerra al Estado peruano, incendió nuestro país y asesinó a dirigentes políticos humildes, civiles, policías y militares en un pasado reciente, pero Castillo sí ha sido y es un facilitador del nuevo rostro de Sendero Luminoso; con tal de construir su carrera política, no dudó en servirle al Movadef para que se organice y construya la plataforma que ahora le permite negociar con el dueño de Perú Libre, Vladimir Cerrón, cotos de poder en el gobierno que precisamente Castillo promete obtener.

Castillo le ha sido útil al Movadef. Y lo fue voluntaria y conscientemente. No tiene escrúpulos ni bandera. Es un cómplice.

Los peruanos que van a elegir gobierno el próximo 6 de junio deben saberlo, tienen derecho a saberlo.

Los periodistas de esta casa ni terruqueamos ni mermeleamos. Trabajamos comprometidos con los valores democráticos y con la libertad, creemos en una economía abierta y moderna y defendemos los derechos civiles, las conquistas ciudadanas, la independencia de los poderes y el libre derecho de opinar. Jamás hemos recibido una prebenda de parte de un funcionario o entidad del Estado. Algunos somos más apasionados que otros, como no podría ser de otra manera.

Pero lo más importante es que lo que publicamos está debidamente documentado y rigurosamente corroborado.

Así es que hoy, de pie frente al Perú asomándose al abismo, como ha dicho con claridad meridiana Mario Vargas Llosa, el escritor peruano más laureado en el mundo, nos comprometemos a evidenciar la calaña política del candidato que, en nombre del pueblo, no dudó en servir y servirse de los más grandes enemigos del pueblo peruano.

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