(AFP)
(AFP)

En abril de este año, días antes de que Alan García tomara la fatal decisión de suicidarse antes de ser detenido por encontrarse implicado en la investigación del caso Lava Jato, Luis Nava y Miguel Atala fueron sindicados por Jorge Barata, el representante de Odebrecht en el Perú, como depositarios de fuertes sumas de dinero.

El 15 de abril, dos días antes de su deceso, García le dijo a la prensa que le pedía declaraciones: “Ante las nuevas denuncias contra los señores Nava y Atala, esperaré sus descargos y el interrogatorio y las respuestas de Jorge Barata el martes 23 de abril”. Es decir, no voy a declarar hasta saber qué dicen Nava, Atala y Barata.

Sin embargo, García no esperó. Dos días después de decir que aguardaría, se disparó en la cabeza. Inmediatamente, Nava negó cualquier soborno, pero Atala sí cooperó. Le reveló a la Fiscalía que el destinatario final del soborno por 1.3 millones de dólares que Odebrecht depositó en la cuenta de una empresa inscrita en Andorra y administrada por él había sido el expresidente Alan García. Atala dijo, además, que fue el entonces secretario del presidente, Luis Nava, quien lo contactó a fines de 2007 para que sea el apoderado de ese dinero.

Cinco meses después, el 25 de setiembre último, Luis Nava aceptó confesar. Y, además de describir la forma como Barata le entregaba el dinero a García, consignó en su relato un detalle particular. “García me solicitó que le indicara a Jorge Barata que de su cuenta le entregara US$20 mil para gastos que tenía que hacer en su cumpleaños. Yo llamé a Barata y me entregó el dinero mencionado los primeros días de mayo de 2008. Le entregué este dinero a García en su oficina de Palacio. US$2 mil se usaron para comprar licores y otras cosas para el cumpleaños”, detalló.

“De su cuenta”. ¿De qué cuenta? ¿Barata manejaba la “cuenta” que Odebrecht le tenía al exmandatario? ¿Con quién arregló García el soborno que le habría pagado Odebrecht? ¿Fue con Barata o con otro funcionario de mayor nivel? ¿García usó con Barata el mismo esquema que luego le aplicaría a Miguel Atala?: Tú guardas mi dinero y me lo entregas en efectivo y de a pocos.

Por lo que se aprecia, en el caso de García las autoridades no podrán seguir una ruta de dinero que las lleve a una cuenta bancaria a nombre del investigado o de sus familiares cercanos. No encontrarán transferencias y tampoco propiedades a su nombre. Se habría cuidado de no dejar huellas.

Los testimonios de Nava y Atala serán de gran utilidad. Quizá ellos solo conozcan de cantidades menores, pero sus testimonios bien analizados permitirán desentrañar la modalidad que habría establecido el investigado para recibir el dinero que les cobraba a las empresas corruptas. La Fiscalía deberá hacer el esfuerzo e identificar si hubo o no más Navas o más Atalas. La estructura que habría creado el expresidente habría requerido de muchos testaferros.

Su estilo habría sido distinto al que habrían usado otros alcaldes y mandatarios para recibir los sobornos que confiaron sus fechorías en solo un testaferro.

El comunicado firmado recientemente por la dirigencia aprista, acusando a Luis Nava de haberse “prestado a una patraña” para dejar la cárcel y enfrentar las investigaciones en prisión domiciliaria, no tendría pues nada que ver con la realidad.

TAGS RELACIONADOS