Mr. Toledo

“Cómo, mientras el sistema de justicia en el Perú se derrite en su propia podredumbre, los peces más gordos que han lucrado siguen perfectamente impunes”.

El ex presidente Alejandro Toledo es investigado por presunto lavado de activos por coimas que habría recibido de Odebrecht. (Foto: Difusión)

El ex presidente Alejandro Toledo es investigado por presunto lavado de activos por coimas que habría recibido de Odebrecht. (Foto: Difusión)

El ex presidente Alejandro Toledo es investigado por presunto lavado de activos por coimas que habría recibido de Odebrecht. (Foto: Difusión)

Editorial Perú21
Editorial Perú21

Hace unos días, el ex presidente Toledo cenaba junto con unos amigos en un restaurante de California cuando un avispado chileno detectó su presencia. Hizo, respetuosamente, lo que muchos peruanos hubiéramos querido hacer: le preguntó qué hacía tan tranquilo cuando la justicia peruana tiene emitida una orden de captura en su contra. Toledo, fiel a sus formas elegantes de estadista en el retiro, le respondió “apaga esa huevada”. La conversación quedó zanjada.

Ahora, cabe perfectamente preguntarse cómo, mientras el sistema de justicia en el Perú se derrite en su propia podredumbre, los peces más gordos que han lucrado siguen perfectamente impunes y disfrutando de la vida como si nada hubiera pasado. Porque, digamos las cosas claras, si el Estado peruano tiene una denuncia clara en contra de algún ex funcionario público, ese es Alejandro Toledo. Empresas, cuentas, transacciones, testaferros y más.

La defensa del señor Toledo ha manifestado en más de una ocasión que “Toledo no está prófugo, sino que está de viaje” y que volverá cuando tenga las garantías de que su libertad no será recortada. Frente a esto nos preguntamos: ¿qué juez, en su sano juicio, no dictaría una medida de prisión preventiva contra el señor Toledo cuando el riesgo de fuga no solo es inminente, sino que ya está fugado? ¿En qué momento dejó el señor Toledo de confiar en la justicia de este país?

Casi la mitad de la población penitenciaria del Perú no tiene una sentencia judicial firme. La única diferencia entre esos miles de peruanos y el señor Toledo es que los primeros esperan a que el lerdo sistema de justicia de nuestro país los termine sentenciando tras larguísimos años tras las rejas y en condiciones lamentables, y el señor Toledo lo hace en elegantes restaurantes disfrutando de una fortuna que ya sabemos cómo amasó.

En Perú21 no estamos sorprendidos por la actitud del señor Toledo frente a lo que sucede. La verdad es que poco podría sorprendernos de un hombre con sus credenciales. Lo que sí resulta curioso y nos llama sobremanera la atención es que las autoridades peruanas compartan esta parsimoniosa pachocha a la hora de traerlo a enfrentar a las leyes que él quebró.

Tags Relacionados:

Alejandro Toledo

Ir a portada