[Opinión] Aldo Mariátegui: Viven con el lloriqueo
[Opinión] Aldo Mariátegui: Viven con el lloriqueo

-A propósito de mi columna de ayer (esa sobre cómo un escritor ganador en la vida se refocilaba con una supuesta existencia atormentada), un agudo observador me comentaba que eso era típico del mundo intelectual progre: “¿No te das cuenta de que estos viven con el lloriqueo? ¿Que eso funciona especialmente bien aquí con los culposos y adinerados caviares locales y afuera con los europeos de izquierda o los yanquis anglos culposos con sus ‘minorities’ raciales? Jeremías, la Wiener o Sandra Gamarra son muy talentosos, pero esa actitud gemebunda y victimista les da más “cachet”, además de que eso de apelar a que eres alguien discriminado está súper de moda; te hace mucho más interesante y atrae incluso aún más que tu propio trabajo. Además, si no eres ahora de la onda izquierdista y proclamas el sentimiento trágico de la vida, no eres nadie en el mundo del arte. Allí no hay sitio para gente que vaya feliz por su existencia, se muestre ganador o que entienda lo mínimo de economía. Tienes que ser rojo y desolado”.

-Ese mismo observador añadía que a mi columna reciente sobre los lugares comunes y promesas que se repiten siempre y exitosamente en las campañas presidenciales peruanas le faltó añadir a “Lima la mala” como el eterno argumento político en provincias, sobre todo en el sur andino. ¡Ese pobre “Perú profundo”, víctima de la malvada capital! Deberían más bien empezar por reconocer que son “profundos” en su torpeza para elegir siempre a rateros o inútiles como autoridades ediles y regionales, que no ejecutan presupuestos o se roban lo que pueden (y la malvada minera también es otro clásico político en provincias). Tampoco podemos olvidar a la minera, otro eterno villano en las campañas políticas provincianas, donde nunca se menciona el pequeño detalle de que viven de los impuestos que esta paga. ¿Qué sería de la ciudad de Arequipa sin Cerro Verde?