[Opinión] Álvaro Henzler: Esperanza educativa. (Foto: Minedu)
[Opinión] Álvaro Henzler: Esperanza educativa. (Foto: Minedu)

Hace casi 20 años se declaró en emergencia el sistema educativo. Desde entonces hasta 2016, tres gobiernos consecutivos emprendieron una serie de reformas para resucitar al sector. Aunque con diferentes énfasis, estilos y ritmos, todos se abocaron a una misma ruta: mejorar aprendizajes con calidad y equidad, potenciar carrera pública magisterial, incrementar calidad universitaria y reflotar infraestructura. Sin embargo, en el último lustro, a la educación peruana la pusieron en jaque cinco movidas.

1. Censura. La aplanadora fujimorista censuró al ministro Saavedra y la continuidad reformista.

2. Inundación. El Niño Costero destruyó escuelas y colapsó aprendizajes.

3. Paralización. Huelgas sindicalistas del 2017 detuvieron las clases y fragmentaron el magisterio.

4. Contagio. Pandemia corroboró nuestra frágil capacidad de respuesta y retrocedimos lo avanzando.

5. Ataque. Gobierno y Congreso tuvieron un espíritu contrarreformista en áreas centrales como cultura de mérito y evaluación, Sunedu y género.

Estas 5 movidas consecutivas agobiaron al sector, que ha perdido norte, entusiasmo y carácter reformista. Y lo grave es que son quienes lideran el Gobierno y la oposición, los actores que van desmantelando nuestra educación. Por sus intereses individuales, agenda sindical, revanchas políticas o creencias distorsionadas, están destruyendo lo avanzado. ¿Cómo persistir en la esperanza de cambio con un escenario tan sombrío? Maestros, directores, padres, colectivos y organizaciones en cada rincón del país persisten, a pesar de todo, y están batallando con coraje y excelencia para darle un futuro y presente a nuestra niñez y juventud. Dos buenos esfuerzos que visibilizan y potencian esa energía colectiva y diversa a nivel nacional son:

#VolverMejor, iniciativa articulada por PerúTeQuiero conformada por 45 organizaciones, quiere posicionar un retorno distinto a clases a través de un concurso a nivel nacional. Visibilizará más de 1,000 casos ejemplares y reconocerá a 18 escuelas con casos más potentes.

Ruralia, primera aceleradora de educación rural del país impulsada por EsHoy, lanza su primer reto para que organizaciones civiles que ejecutan intervenciones educativas en zonas rurales postulen para incrementar su impacto y obtener financiamiento.

Ante la falta de líderes políticos, son los líderes ciudadanos los llamados a continuar con valentía y resiliencia la incansable tarea de reformar nuestra educación.