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Aldo Mariátegui,Ensayos impopularesVarios vecinos me preguntan por quién voy a votar en San Isidro. Como tanto insisten, algo responderé: por el que definitivamente no voy a votar es por el PPC. Y por dos buenas razones, que no atañen a su candidato, Velarde, magnífica persona:

1) La gestión actual del PPC ha sido un desastre. ¡Nunca había visto aquí una alcaldía tan mala! ¡No se ha hecho nada en cuatro años! ¡Uno va por Miraflores y muere de envidia! Alegarán que Cantella estuvo enfermo, pero tampoco hizo nada cuando sano. Y se supone que había allí un equipo. Y los rumores sobre la influencia de su hija me desagradan. No puedo con mi voto premiar a un partido que ha hecho tan lamentable papel en mi distrito (en perspectiva, mejor hubiera ganado Salmón). 2) No puedo premiar tampoco a aquellos que se unieron a Villarán para salvarla de la revocatoria. Ese pendejo oportunismo, esa indigna incoherencia política me repugna demasiado: ver a Lourdes y Raúl Castro levantando la mano de la inepta Villarán, la marxista Glave y sus rojos antimineros fue nauseabundo.

Y no es que llegar a mi decisión haya sido arduo, dado que existen dos buenas opciones (el resto no figura en sondeos y creo en el "voto útil"): los invitados independientes Madeleine Osterling y Toño Meier. Una viene con ímpetus revolucionarios y el ex alcalde hizo una gestión correcta. La guapa tiene excelentes pergaminos profesionales y el galán otoñal no jugó mal en la cancha. Ambos muy honrados y con gente seria. No sé aún si iré a lo conocido o si apostaré a lo nuevo. A ver si Osterling iguala a Alberto Conroy Mena, de lejos el mejor alcalde que vi en este distrito… ¡Pero por el PPC sí que no voto para San Isidro!