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Dr. Rodrigo Rondón, Opina.21familia@peru21.com

En los gatos, el acto de lamerse es una manera de asearse, una medida de autohigiene; en cambio, en los perros puede significar la alerta de un problema en la piel. La picazón, que puede ser consecuencia de hongos o de alguna alergia en la piel, hace que el can se lama compulsivamente la zona afectada de su cuerpo. Las pulgas son las principales responsables de la alergia en la piel del perro. Esta picazón hace que los canes se rasquen, laman, muerdan y hasta se arranquen los pelos. Estos actos desesperados del animal ocasionan inflamación y, a veces, una herida en la piel que, debido al constante lamido, no logra cicatrizar. Y así aparecen diferentes problemas dermatológicos. Si ves que tu mascota se lame constantemente, llévala al veterinario para que te indiquen un tratamiento que suele incluir aplicación de cremas, uso de collar isabelino (impedirá que el hocico tenga contacto con el resto de su cuerpo y, así, no lamerá el medicamento) y corticoides.

El doctor Rodrigo Rondón atiende en la Clínica Veterinaria Rondón. Av. Pedro Venturo 104, Surco. Telfs: 448-6092 / 271-0373 / 271-5542