Foto: Luis Gonzáles.
Foto: Luis Gonzáles.

Martha Chávez Cossío,CongresistaAutor: Patricia Quispe.pquispe@peru21.com

Su controvertida carrera política ha ido de la mano con una vida familiar que no ha estado exenta de altibajos. Por encima de todo, la legisladora Martha Chávez dice que su prioridad es ser feliz.

¿Qué le ha dado y qué le ha quitado la política en 21 años?Me dio la oportunidad de encontrar a la persona con la que decidí casarme y una familia que, con todas las vicisitudes, ha seguido adelante. Otra cosa que me dio es haber sido parte del proceso de transformación estructural del país que se hizo en el gobierno del presidente Fujimori. Pero me quitó tiempo para estar un poco más con mi familia y le quitó la tranquilidad a mi madre.

Ud. es una persona de lealtades férreas. ¿Perdona la traición?Duele mucho. Tenemos que perdonar, Dios nos perdona todo. La traición tú la puedes perdonar pero deja huella. A mí me parece sabio ese ejemplo de que un cristal que se rompe lo puedes recomponer, pero queda herido, es una huella imborrable.

¿La han traicionado?Sí, y en varios planos, personal, político, pero he perdonado y queda la huella, y se sufre mucho.

Cuando se casó con Javier Ocampo se comentó sobre su diferencia de edades. ¿Fue difícil sobrellevarla?Soy cinco años mayor en un contexto en el que uno está habituado a ver diferencias hasta de veinte años pero del hombre hacia la mujer. Mucho más difícil ha sido estar casada con un periodista siendo yo política, y teniendo en mis manos muchas cosas muy reservadas, pero lo logramos con Javier, que tiene una naturaleza muy preguntona y que, además, quiere exhibir lo que conoce.

Él tiene una personalidad muy distinta a la suya. ¿Cómo se han complementado?Sí, definitivamente. Yo me casé a los 40 años, casarse ya mayor no es fácil, es un ir acomodándose cada día, no exento de problemas obviamente. Hemos estado dos veces separados, en una ocasión por dos meses; en otra un mes y medio.

Se rumoreó incluso su divorcio.Sí. La vida es tan corta que cada cual tiene que buscar su felicidad con responsabilidad, nada tiene que ser impostado. Cuando ha habido estos desencuentros he dicho que lo mejor es que cada uno vaya por su lado; es muy doloroso, la gente se acostumbra y es difícil romper eso cuando alguien se va.

¿Cómo lo asumió su hija?Felizmente las crisis se han producido cuando ya mi hija tenía más de 15 años, han sido recientes. Ella lo entiende, lo respeta. Creo en el matrimonio indisoluble, pero también creo que cuando hay situaciones cabe la separación; lo que quisiera haberle transmitido es que nadie está obligado a vivir en un contexto en el que no es feliz.

¿Fue su mayor ilusión tener una hija?El solo hecho de tener un hijo fue una bendición. A Martha Gracia la buscamos, no fue una casualidad, yo estaba en los umbrales de mi vida fértil y tenía un problema ginecológico; sí fue una bendición.

Siendo conservadora, ¿cómo asume tener una hija en un contexto más liberal?Ella sabe el valor de la familia, sabe que sus padres vamos a estar para apoyarla y cuidarla mientras tengamos vida; le hemos dado un hogar y sabe que es responsable de las decisiones que tome. Yo converso con ella, incluso me hice un tatuaje por acercarme a ella.

¿Es celosa?Con mi hija no tanto, con mi esposo sí, porque he visto muchas tragedias de mujeres casadas y con hijos que son traicionadas. Cuando hablan de violencia familiar, yo digo que hay otra violencia muy grave, que es la que una mujer permite contra otra mujer cuando no se respetan las relaciones interfamiliares. Una mujer que está en casa, con sus hijos, no va a ser el pimpollo que un hombre puede encontrar en la calle, por eso hay que estar alertas.

¿Y usted se mantiene alerta?Sí, sí, yo estoy alerta, y a la primera situación, lo digo y lo paro.

¿Y su esposo es celoso?Creo que sí. Yo soy mucho más conservadora y trato de cuidarme más, pero cuando uno tiene poder adquiere una aureola: los hombres se convierten en Brad Pitt y las mujeres en Angelina Jolie. Una relación que implique que uno se baje, que uno pierda, no está bien, querer significa querer el bien del otro.

Su hija tiene 18 años. ¿Le gustaría que se casara, tener nietos?(Sonríe) Ella ya me ha amenazado. Me ha dicho: "No voy a ser como tú, yo voy a casarme joven para estar cerca de mis hijos más tiempo". Cuando era muy pequeña me sorprendió. "Tu mamá ha estado más tiempo contigo del que yo voy a estar contigo", me dijo, y es que mi mamá me tuvo cuando tenía 22 años y se fue cuando yo ya tenía 50.

¿Le preocupa eso?Siempre pedí que Dios me dé vida hasta el momento que pueda ayudarla. Cuando yo sea una carga, quiero irme más rápido.

AUTOFICHA

- Soy una voleibolista frustada y deportista. Sé nadar, pero le tengo mucho respecto al mar. Me gusta bordar y tejer, estar con los animales y las plantas.

- Sé francés, italiano e inglés, aunque en este último he perdido mucha práctica, sobre todo en la expresión. Como mucho chocolate.

- Mi hija estudia Artes Escénicas, quiere ser actriz, toca el piano y la flauta. Le gusta bailar, es musical. De una abogada y un periodista ha salido una artista.