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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Su comentario sobre "panzones que se atribuyen el crecimiento" está en la misma línea del "yo le dejé la mesa servida" de Toledo a García. Debe ser un reflejo del apetito que abre el poder el que siempre estén pensando en comer nuestros mandatarios.

Por otro lado, ante la creciente demanda por la paternidad del bienestar que disfrutamos es adecuado aterrizar lo bueno que cada gobierno ha realizado.

Así tenemos que Toledo empezó el proceso de negociación de tratados de comercio y, en la segunda mitad de su mandato, fomentó la inversión, pese a que al inicio del gobierno sus entonces aliados – quienes también se subieron al coche de Humala y ya han sido desembarcados– trataron de llevarnos al fracaso argentino o boliviano.

En el caso de García, tuvo la claridad de acelerar las negociaciones que había heredado y ahora el Perú está totalmente integrado al mundo con 94% de su comercio asegurado por tratados. También corrigió la situación fiscal, la que pasó de eterna debilidad a ser una fortaleza por la cual nos diferencian en el mercado.

¿Cuáles son actualmente los riesgos que podrían frenar el crecimiento? En primer lugar, el tener infraestructura inadecuada que requiere que Humala se libere de sus prejuicios para empezar a entregar concesiones al sector privado. La otra amenaza es que se evapore la confianza, sea porque demagogos como Santos logran ahuyentar la inversión o porque el mandatario pierde la inhibición y decide implementar algún mamarracho de La Gran Transformación.

En realidad, la complacencia gubernamental empieza a ser un riesgo mayor a cualquier crisis del exterior. En todo caso, es obligación de Humala dejar la mesa del crecimiento bien servida – como él la recibió– para su sucesor al margen de cuál sea su género o dimensión.