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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Todo lo cual va a arrojar serias dudas sobre la capacidad de sostener un nivel de crecimiento alto, aumentando de esa forma la posibilidad de que el temor, efectivamente, lo termine desacelerando.

Por otro lado, hoy el Perú debe de ser uno de los pocos países en el cual el sector privado sigue entusiasmado y está apostando a continuar creciendo en el mediano plazo. Más aún, el tener buenas expectativas empresariales es un valioso activo que no debería, de ninguna manera, ser desperdiciado.

A ello debe agregarse un consumidor que aumenta su gasto, ingresos familiares que se continúan incrementando, grandes inversiones que se están ejecutando, una situación fiscal sólida y un bajo nivel inflacionario. Por lo que, pese a que el escenario mundial se está deteriorando, todavía deberíamos lograr crecer a tasas del orden del 6% al año.

Para ello, el Gobierno tiene que ponerse realmente las pilas y acelerar la implementación de las medidas que está anunciando. Asimismo, debe asegurar que algunos de los proyectos que están paralizados sean destrabados. En realidad, si se iniciaran un par de ellos en el presente clima de temor financiero, se estaría inyectando una dosis enorme de optimismo al empresariado.

Por tanto, el manejo en los próximos meses es fundamental para evitar que el Perú caiga en el negativismo que está arrastrando a muchos países y a los mercados. En ese contexto, parecería absurdo que el mandatario esté considerando cambiar al ministro de Economía, como se ha especulado. En medio de una tormenta, un barco no puede cambiar de timonel, salvo que estén buscando encallarlo.