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Santiago Pedraglio,Opina.21La debilidad del Estado crea un vacío que llenan estas organizaciones, que pueden llegar a cometer graves arbitrariedades como las recién mencionadas. No obstante, rondas y comités de autodefensa tuvieron un papel clave para derrotar a Sendero Luminoso en Ayacucho y otras regiones del país. En el primer caso, es el rostro "feo"; en el segundo, el "bonito", a pesar de que, de acuerdo con testimonios ofrecidos a la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), también en este último papel cometieron excesos.

La matriz que explica estas acciones es la urgencia de los ciudadanos de autorganizarse con códigos propios, unas veces al margen del Estado y otras en alianza con este.

No se crea, sin embargo, que es un asunto solo de zonas rurales alejadas de la capital del país o de las capitales de región.

La tendencia a privatizar, mediante formas comunitarias o tercerizando la seguridad, se está generalizando incluso en Lima. No se trata únicamente de los policías contratados en su día de franco por las empresas privadas sino también, por ejemplo, de ciudadanos que se organizan en las playas del sur para contratar su "seguridad", que impiden el libre tránsito (un bloqueo de pistas clase A) y que se apropian de espacios públicos.

La consolidación de esta práctica privatizadora de la seguridad y del control de espacios territoriales de facto, contra la ley, es tierra abonada para la constitución de grupos delictivos vinculados al narcotráfico, el contrabando, la tala ilegal y la expropiación forzada de tierras.

El mensaje de fondo es que teniendo una fuerza propia se puede hacer lo que se quiera.