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Lucía de Althaus,Opina.21www.parentalidad.pe

De niños tenemos sueños grandiosos. Soñamos que, cuando seamos grandes, vamos a ser astronautas, doctores, bomberos. Vamos creciendo y las circunstancias, o la apatía, nos hace olvidar esos sueños. Y muchas veces nos conformamos con lo que nos va tocando, vamos dejando que la vida nos guíe, sin que nosotros la guiemos a ella.

Las mujeres, cuando son madres, muchas veces también abandonan sus sueños o los postergan. Y por una buena causa, quizá. Sin embargo, ¿es realmente necesario abandonarlo todo? ¿No podemos ser madres y seguir persiguiendo nuestros sueños? Marci Fair, una madre ejecutiva que escribió Siete soluciones para ser una madre trabajadora libre de culpa, propone contar a nuestros hijos cuáles son nuestros sueños, qué queremos alcanzar en nuestra vida, además de que ellos sean felices y crezcan seguros. Compartiendo con ellos nuestros sueños profesionales, ellos nos van conociendo y comprenden que nuestro trabajo nos hace más felices y completas. Así creamos la atmósfera para que ellos puedan empezar a pensar en sus propios sueños, unos que no tienen que olvidar ni postergar.