(Reuters)
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ÁMSTERDAM.– Benfica sufre actividad paranormal. Porque quizás fue su extécnico Béla Guttman quien desde el más allá lesionó a Ezequiel Garay, liberó a Ivanovic e impidió el gol de Cardozo. Quizás fue el aura de ese DT que Benfica despidió en los 60 y que los maldijo con la frase: "Sin mí, en cien años no volverán a ser campeones de Europa". Quizás fue él quien ayudó a Chelsea a ganar 2-1 y a levantar la Liga de Europa.

Aunque ni Guttman ni Chelsea esperaban un Benfica tan atrevido que quería olvidar las seis finales (cinco de Champions y una de UEFA ) perdidas. Gaitán y Salvio dominaron las bandas y Enzo Pérez controló a Mata. Chelsea fue las corridas de Ramires y los amages de Óscar. Salvio de derecha (11') y Gaitán de zurda (15') perdonaron a los 'Blues', que solo despertaron cuando Lampard exigió una respuesta espectacular de Artur a los 37'. En el complemento, las desdichas cayeron juntas para las 'Águilas'. A los 59', Fernando Torres puso el primero tras eludir a la defensa y a Artur. Pero Benfica ahuyentó un momento al fantasma cuando Azpilicueta metió la mano y Cardozo convirtió de penal a los 67'. Entonces, Guttman emergió desde la tumba: Garay –de buen partido– salió lesionado (77') y Cech evitó el gol de Cardozo (81'). Lampard reventó el poste a los 88' pero, a los 92', nadie marcó a Ivanovic en un córner y este anotó de cabeza.

Un minuto después, Guttman en la persona de Cahill salvó el empate. Chelsea, ganador de la Champions 2012, es campeón. Benfica llora y pide a gritos que alguien llame a los cazafantasmas.