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arielsegal@hotmail.com

Mafalda, la pequeña subversiva de la tira cómica de Quino, celebró su cumpleaños 50 recordándonos cuán vigentes se mantienen sus agudos comentarios sobre un "mundo enfermo". En 1973, Quino decidió descontinuar el cómic y solo prestar sus personajes para causas sociales importantes, como la campaña del Año Internacional del Niño, en 1976, en la cual Mafalda y sus amigos ilustran los diez derechos básicos de los infantes en nombre de Unicef.

Malala Yousafzai es una adolescente paquistaní que recibió el Premio Nobel de la Paz 2014, junto al activista indio Kailash Satyarthi, dedicado hace tres décadas a luchar contra la explotación laboral infantil. A los diez años, edad a la que llegó la ficticia Mafalda, Malala se unió a su padre Ziauddin en la lucha por la educación para las niñas que viven en el valle de Swat, una de las zonas tribales de Paquistán controladas por los talibanes. Ante la intimidación de estos islamistas radicales a niñas y mujeres que asisten a centros educativos de su región, Malala, precozmente, se convirtió en una voz desafiante contra su machismo y fanatismo.

En 2002, Malala recibió un tiro en la cara por parte de talibanes. Asistida por el Gobierno Paquistaní, fue trasladada y convaleció por casi un año en un hospital de Reino Unido para luego volver al colegio y seguir su lucha. "Mi sueño es que todos los niños del mundo puedan ir a la escuela porque es su derecho básico", manifestó.

Que el nombre de Malala tenga una parecida cacofonía con el de Mafalda me parece una afortunada coincidencia en un año en que el personaje de ficción y la adolescente idealista son noticia, ambas, símbolos de los derechos del niño y la lucha contra el fanatismo.