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arielsegal@hotmail.com

Yemen es un país estratégico para el mundo porque su costa conforma el golfo de Adén, que, junto con países del noreste africano, es un área de tránsito comercial entre el mar Mediterráneo y el mar Arábigo.

Cuando, en 2012, el dictador yemení Saleh renunció ante protestas masivas en la capital Saná, y muchos celebraban esa "primavera árabe", advertí en un artículo lo siguiente:

"La dimisión de Saleh no implica que Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), que opera con total impunidad en buena parte del territorio yemení, se detendrá en su intento de derrocar a su sucesor para crear un régimen islamista, ni mucho menos que la guerrilla de chiitas del movimiento Al Houthi del norte buscará crear una nación independiente. Este escenario, en el segundo país con más armas por persona en la tierra (más de 60% de sus habitantes) y el más pobre del mundo árabe (con más de 40% de la población en niveles cercanos a desnutrición), se complica más por el apoyo que tiene la guerrilla Al Houthi, chiita, del régimen también chiita iraní; confrontado por el gobierno apoyado por la monarquía sunita de Arabia Saudita y la enemistad de ambos grupos y sus protectores extranjeros con Al Qaeda" (puede ver el texto completo en https://arielsegal.wordpress.com/2012/03/18/salio-saleh-y-queda-al-qaeda/).

En enero, el anterior escenario se materializó y las milicias de Al Houthi derrocaron al gobierno del presidente interino de Yemen, y se acercan a los territorios dominados por Al Qaeda. Como en Iraq, Siria y Líbano, Yemen está al borde de una guerra entre islamistas radicales cuyas principales víctimas serán musulmanes moderados. ¿Quién atiende la llamada de socorro de Yemen?