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Aldo Mariátegui,Ensayos impopulares– ¡Qué envidia da observar lo civilizados que son los británicos en esta tan pacífica votación para decidir si Escocia permanece o no en el Reino Unido! Tranquilitos, haciendo su cola en los precintos. En otros lados, se estarían agarrando a balazos o a golpes en las calles.

– Mientras examino esa encuesta de Ipsos que registra un triple empate virtual –19% Velarde, 18% Meier, 15% Osterling; ojo que los naranjas, como los rojos, siempre tienen 'voto escondido' en los sondeos– en mi distrito sanisidrino, alucino mucho que un 28% allí pueda declarar "que San Isidro está mejor que hace 4 años". ¡Plop! ¿Vivirán allí o el 'electarado' local es tan grande? Nunca he visto una peor gestión edil en San Isidro que esta última del Partido Popular Cristiano (PPC). ¡Nunca! Es como si no hubiera habido alcalde. No puedo premiar eso con mi voto. Y encima esos feos rumores de estacionamientos y un gestor de 'malls' detrás. O Meier u Osterling, ya veré.

– Me escribe un experto: "Aldo, en los 90, solo se corrigieron las barbaridades del gobierno aprista y su ministro de Trabajo, el neovelasquista Carlos Blancas, que eran una versión ligera de la ley aprobada por Velasco. El 'economista' Jorge González Izquierdo dispuso, sin ningún sustento técnico, disparar la indemnización por despido a un sueldo y medio anual. Y 'Lechuzón', la Revoredo, García Toma y ese pésimo TC concluyeron que la indemnización no era una adecuada protección contra el despido arbitrario y permitieron la reposición, que solo existía para los casos de despido nulo. Así, estos irresponsablemente agujerearon la ley laboral por la vía de la acción de amparo y destrozaron la creación de empleo".