"No podemos callar la flagrante intromisión de Sendero Luminoso en la política peruana, infiltrarse en el magisterio, crear organismos de fachada como el Conare-Sutep", señala el columnista.
"No podemos callar la flagrante intromisión de Sendero Luminoso en la política peruana, infiltrarse en el magisterio, crear organismos de fachada como el Conare-Sutep", señala el columnista.

Es innegable la solvencia profesional de aquellos que se han pronunciado sobre el peligro que significa apostar por el proyecto comunista del candidato Pedro Castillo, entre ellos expertos en terrorismo, periodistas de investigación, políticos y personalidades del mundo académico. Sin embargo, esta postura viene siendo petardeada de manera permanente no solo por aquellos que creen en el candidato, sino incluso por un sector de la intelectualidad y de la sociedad, motejándola de “terruqueo”, pretendiendo con ello acallar las voces que alertan de los vientos de guerra comunista en el país.

Sin embargo, decir la verdad es una postura de principios, en defensa de la vida, la paz, la libertad y la democracia. La verdad no se puede decir a medias ni esconder por prejuicios y, mucho menos, por estrategias de campaña de un candidato(a). Los expertos en terrorismo estamos alejados de cualquier motivación política.

Nos reafirmamos en que es grave tratar de ocultar la verdad, por ser una flagrante falta de respeto y menosprecio a la inteligencia de los ciudadanos, a quienes, con semejante ocultamiento, estaríamos tratándolos como personas de escasa capacidad de discernimiento y toma de decisiones. La democracia está hecha para expresar ideas, confrontarlas, asumirlas o rechazarlas. Esa es la tarea de los ciudadanos y deben hacerla.

No podemos callar la flagrante intromisión de Sendero Luminoso en la política peruana, infiltrarse en el magisterio, crear organismos de fachada como el Conare-Sutep, organizar 56 bases a nivel nacional y poner como mascarón de proa al señor Pedro Castillo. Los zarpazos a la democracia, desde su lenguaraz ímpetu, lo demuestran: cierre del Congreso, de la Defensoría del Pueblo, expulsión de empresas mineras, venganza contra las FFOO y partidos políticos (deudas de sangre, ni olvido ni perdón, entre otros términos). Nadie quisiera ver el 28 de julio al “pensamiento Gonzalo” sentado en el sillón presidencial.

Como si fuera poco, Sendero podría tener también representación en el Congreso de la República. Uno de los sindicados por la Fiscalía de tener nexos con esta sanguinaria organización es Guillermo Bermejo (antes vinculado al MRTA), electo congresista de Perú Libre, quien acaba de ser citado para el inicio de su nuevo juicio oral por terrorismo. A su vez, Sendero tendría también vinculaciones con Vladimir Cerrón, conspicuo representante de la corrupción con lenguaje comunista. Él y Castillo pretenden llevarnos al alucinado mundo del sancochado “bolivarianismo-socialista”, según el difunto Hugo Chávez y el dictador venezolano Nicolás Maduro.

Lo que no saben ambos personajes es que la supuesta “rémora” senderista terminará por devorárselos con zapatos y todo. Más maldad, en ninguna parte.

Los peruanos tenemos derecho a la verdad así nos duela. Tienen derecho a decidir en función del conocimiento que se les entrega. Y esa es la responsabilidad individual que todos debemos asumir ya sea que triunfe o fracase el proyecto que elijan. ¡Éxitos!