“Lo que vivimos es en gran parte producto de la pésima educación de nuestro sistema educativo, abandonado por décadas a los vaivenes de la política, situación que ha impedido un desarrollo técnico y de largo plazo”. (Foto: Diana Chávez/GEC)
“Lo que vivimos es en gran parte producto de la pésima educación de nuestro sistema educativo, abandonado por décadas a los vaivenes de la política, situación que ha impedido un desarrollo técnico y de largo plazo”. (Foto: Diana Chávez/GEC)

Después de vivir momentos de incertidumbre, de angustia y de lamento por el fallecimiento de dos compatriotas, reafirmo mi convicción de que lo que nuestro país necesita es más y mejor educación para dar paso a una nueva generación con juicio crítico, valores y, sobre todo, formación ciudadana con un sentido del bien común

Lo que vivimos es en gran parte producto de la pésima educación de nuestro sistema educativo, abandonado por décadas a los vaivenes de la política, situación que ha impedido un desarrollo técnico y de largo plazo. Para que hechos como los que hemos vivido no se repitan, debemos desarrollar un sistema educativo que le dé a nuestros alumnos herramientas para entender principios como el respeto a la vida, la democracia, el equilibrio de poderes, el derecho a la educación y salud de calidad, el desarrollo sostenible, la equidad, la justicia, la transparencia, pero sobre todo tenemos que formarlos para que sepan que nunca los intereses particulares se sobreponen al bienestar común.

No podemos seguir preocupándonos solo por las matemáticas y la comunicación, aunque estas son materias importantes. Tenemos que encontrar el camino para ayudar a nuestros estudiantes a ser ciudadanos involucrados y conscientes de lo que es mejor para su comunidad, responsables de sus actos, y ante todo con una visión clara de la importancia de que el crecimiento social y económico no excluyan a nadie.

Este es el reto y la principal tarea en la formación de los peruan@s, y nuestro sistema educativo debe ser capaz de orientar a las futuras generaciones para no repetir historias como la que vivimos hoy.