Se ordenó el embargo de sus bienes, y si no acude el 14 de octubre a citación judicial, será declarado reo ausente. (C. Fajardo)
Se ordenó el embargo de sus bienes, y si no acude el 14 de octubre a citación judicial, será declarado reo ausente. (C. Fajardo)

El presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), Manuel Burga, está nuevamente en el ojo de la tormenta. El titular del 12 Juzgado Penal de Lima, Alexis López-Aliaga, le abrió proceso por los delitos de usurpación de funciones, fraude en la administración de personas jurídicas, aceptación indebida para cargos públicos y falsedad genérica.

¿El motivo? Haber postulado en el 2010 a la reelección en la FPF, pese a que se encontraba suspendido e inhabilitado para ejercer cargos públicos entre los años 2006 y 2011.

El Consejo Superior de Justicia Deportiva y Honores del Deporte del Instituto Peruano del Deporte (que depende del Ministerio de Educación) le había impuesto esa sanción a Burga y a su Consejo Directivo debido a que este había incurrido en falta grave "al no haber cumplido con adecuar sus estatutos" a la nueva Ley del Deporte.

Aun cuando el entonces suspendido titular de la FPF apeló a todas las instancias, su pedido fue denegado. Es más, el 1 de octubre del 2010, la Cuarta Sala Especializada en lo Contencioso Administrativo no solamente declaró infundada su demanda, sino que confirmó la sentencia de inhabilitación y destitución.

A pesar de ello, el 16 de noviembre del 2010, Manuel Burga presentó ante el Comité Olímpico Peruano (COP) su candidatura y hasta suscribió una declaración jurada en la que aseguraba que cumplía con todos los requisitos de ley. En diciembre del mismo año salió nuevamente electo.

WOODMAN Y BOZAEl magistrado también incluyó en el proceso al anterior y al actual presidente del Instituto Peruano del Deporte (IPD): Arturo Woodman y Francisco Boza Dibós, respectivamente.

A ambos por el delito de falsedad ideológica "porque, en su calidad de presidentes del IPD, emitieron resoluciones (20 de julio y 13 de diciembre del 2011) en las que lo ratifican (a Burga) como titular de la FPF, induciendo a error a Registros Públicos", que inscribió indebidamente esa directiva.

A Boza se le abrió también juicio porque, en su condición de miembro del COP, "incurrió en el delito de nombramiento indebido para cargo público, ya que habría permitido que su codenunciado postulara y fuera nombrado presidente de la Federación de Fútbol, pese a que estaba inhabilitado".

El comentarista deportivo Phillip Butters minimizó la amenaza de Manuel Burga (ver recuadro) y descartó una posible desafiliación de la FIFA al fútbol peruano. "El tipo es un caradura y, digan lo que le digan, no le importa", señaló.

Cabe precisar que, por el delito de usurpación de funciones, corresponde una pena privativa de libertad no menor de cuatro ni mayor de siete años e inhabilitación de uno a dos años. En caso de que sea condenado, se despediría de su asiento dorado en la FPF.

SUS 'PERLAS'

- Burga no es dirigente de base, requisito básico para aspirar a ser presidente de la FPF, pues nunca fue directivo de ningún club. En 1992 fue nombrado titular interino de la federación, cuando el balompié peruano fue declarado en emergencia.

- Al finalizar el torneo de 2003 por la huelga de futbolistas, privó al Boys de jugar la Libertadores –derecho que le asistía– para ordenar que definiera el cupo con Cienciano, Alianza Atlético y Bolognesi.

- Pese a los cuestionamientos a Freddy Ames –por hacer dobles contratos en su club, Sport Coopsol, en 2003, y por venderlo al año siguiente a la Universidad San Martín con la promesa de que no habría descenso–, lo respaldó y lo mantuvo en su directorio.

- También mantuvo en su directorio a Klide Vega en 2005, a pesar de que este fraguó un documento que presentaba a su hijo como seleccionado sub 17 para que lo exoneraran del examen de admisión en la Universidad Jorge Basadre.

- En 2007 violó la autonomía de la Comisión de Justicia de la FPF al darle la amnistía al Sport Áncash, que debía irse al descenso por hacer dobles contratos.