notitle
notitle

Gravísima denuncia realizada por la, ahora, ex presidenta del Consejo de Defensa Jurídica del Estado Julia Príncipe. En el mejor estilo humalista, la ministra de Justicia, Marisol Pérez Tello, sostuvo que esta habría renunciado ante la salida de la procuradora Ampuero, cuando en verdad, según la Dra. Príncipe, la habrían separado (léase, despedido) por no aceptar dicha destitución.

Es cierto que entre el gobierno y la entidad dirigida por la Dra. Príncipe hubo encontrones casi desde el inicio. Pero también es cierto que el gobierno poco ha hecho para demostrar que se encuentra frontal, decidido y enérgicamente a favor de la lucha contra la corrupción.

Para empezar, ¿qué ha hecho la ministra Pérez Tello por mejorar la defensa del Estado? Poco o nada. De hecho, no sabríamos identificar qué ha hecho en cualquier ámbito de su responsabilidad. Pudo haber emplazado a los distintos partidos y poderes para hacer una reforma institucional amplia y profunda del sistema de administración de justicia en el Perú. Pudo haber propuesto un mecanismo original e independiente de lucha contra la corrupción. Pudo esto y aquello.

Por otro lado, el gobierno ofreció crear una procuraduría general independiente y nombró para dicho cargo a la Dra. Príncipe. Pero apenas formado el CDJE, y cuando las procuradoras se pronunciaron a favor de investigar a todos (incluida la actual gestión), pues todo quedó en "veremos". Ahora, con esta movida, sabemos que no será la Dra. Príncipe quien aportará en dicha esperanza.

¿Por qué remueven a la Dra. Príncipe? Dos sospechas; la primera, por que no está de acuerdo con el desenvolvimiento de este gobierno frente al caso Lava Jato. La segunda, que algo han encontrado contra miembros de este gobierno y que mejor sería cortar por lo sano. Sea la que sea, estoy seguro de que pronto nos enteraremos.

Vistas las cosas, la ministra Pérez Tello debería presentar su renuncia y convertirse, ahora, en la ex ministra. La Dra. Príncipe, estoy seguro, seguirá aportando al país desde otro espacio.