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Leo algunas críticas en redes a un medio local por publicar una encuesta presidencial en medio de esta tragedia. Es un tema, sin duda, polémico, en momentos muy duros para todos, y cuando uno debe pensar ante todo en el país, en brindar ánimos, en apoyar al gobierno en su tarea diaria; en otras palabras, en hacer las cosas más fáciles para todos.

Será difícil escribir sobre esto, pero es importante recordar nuestra tarea, más aún en tiempos tan difíciles. No voy a hablar del periodismo con sesgo político (llámenlo como quieran), sino del periodismo objetivo e independiente. Este no se debe a otra cosa que no sea informar sobre la realidad de manera justa, independiente y completa. Siempre. ¿Aun cuando las cosas se ponen feas? Aun más cuando se ponen feas. ¿Es fácil? Por supuesto que no. Nadie dijo que sería, tampoco. ¿No pueden "embellecer" la realidad en los momentos difíciles? Dejarían (dejaríamos) de ser periodistas.

Un diario se debe a la sociedad, a sus lectores, eso está claro. Pero su razón de ser se vuelve crucial en aquellos momentos cuando la sociedad requiere de información, de ideas, de realidad. Cuando un medio informa haciendo cálculos sobre cómo será percibida la realidad e intenta maquillar para hacerla más tolerable, pues deja de hacer periodismo y hace otra cosa. Narrativa, ficción, o una derivada.

La encuesta publicada el fin de semana se programó, estoy seguro, hace mucho tiempo, sin saber cuál sería el contexto del país, la tendencia de la popularidad y un larguísimo etcétera de condiciones. ¿Había que publicarla? Creo que sí. No publicarla sería mantener en la sombra información importante para sus lectores y la sociedad en general.

¿Ayuda en esta situación? Pues depende del uso que se le dé. Para el núcleo central del gobierno, donde se toman las decisiones, pienso que siempre será mejor tener información a ir por la sombra. Y para la sociedad, sin duda.