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El martes por la tarde, ante la comisión Lava Jato, el abogado Juan Monroy soltó una bomba de varios megatones: el acta firmada por los miembros de Proinversión el 4 de agosto de 2005, la cual facultaba la firma del contrato de la carretera Interoceánica, contenía información equivocada (por no decir falsa). El Sr. Monroy dijo: "(El informe) debe haber sido entregado el 9 o 10 de agosto. Si allí esa acta dice que es el mismo 4, es una mentira".

Las repercusiones de dichas declaraciones no tardaron en llegar. Las redacciones entraron en alerta. Si el acta de Proinversión era falsa, nos encontrábamos ante al menos un par de delitos. ¿Y quién presidía Proinversión? Sí, como imaginan, el entonces presidente de Proinversión y hoy presidente de la República, Pedro P. Kuczynski.

Como sea que eran las declaraciones del Sr. Monroy y que no había documentos que corroborar (o alguna otra persona que afirme a favor o en contra), en Perú21 tomamos la información con pinzas. Pero otros medios se tiraron a la piscina y, como veremos, no había agua en la misma.

En primer lugar, y como ha mostrado el congresista Gino Costa, los documentos entregados por el Estudio Monroy están fechados el 4 de agosto. El documento del estudio está fechado el 4 de agosto, y el recibo de mesa de partes de la entidad (Proinversión) está fechado –también– el 4 de agosto.

En segundo lugar, está la factura del Estudio Monroy Abogados, emitida el 23 de agosto, la cual hace mención al "informe legal de fecha 4 de agosto", citando el número de oficio de Proinversión. Es decir, quien se equivoca (o miente) sería el Sr. Monroy.

Hasta el momento de redacción de esta columna, no hemos podido tomar contacto con el Sr. Monroy. Explicaciones (o disculpas) existirán. Lo que me llama la atención es la vehemencia con la cual la tarde del lunes se quería incendiar la pradera. ¿Para qué? ¿Por qué? Algo huele mal, y no son los vientos del norte.