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Hagamos un recuento. El gobierno de PPK entró y, como cualquier gobierno, ganó cierta popularidad inmediata casi por inercia. Luego empezaron los problemas, unos producidos internamente, otros a consecuencia de la falta de previsión, y otros de pura mala suerte. Del 65% de setiembre al 30% de hoy, distintas explicaciones habrán para cada punto, pero se pueden resumir en lo obvio: este gobierno no está haciendo política.

¿Qué es hacer política? Mucho se ha escrito sobre ello. En sencillo, es conversar, negociar, saber qué hacer, con quién y cuándo (y cuándo pasar o bajar la temperatura), pero, sobre todo, se trata de llevarles soluciones a los ciudadanos. Léase, que el peruano promedio sienta que alguien en esa caja negra llamada "Estado" (que algunos lo llaman "gobierno", pero da lo mismo) se preocupa por sus problemas: por el agua que bajó y se llevó su cosecha, por la educación del hijo menor, por la posta que tiene a la mamá enferma. Son cosas personales, específicas, no temas etéreos, alejados del día a día.

Para lograr esto se requiere de mucho, pero sobre todo de dos cosas: ideas y experiencia. Podemos, si queremos ser aún más prolijos, aprovechar las herramientas y marcos cognitivos modernos. Pero sin ambas cosas, no sirven para nada.

Creo sinceramente que el gobierno sabe esto. Digo, que les falta hacer política. La caída de 35 puntos es una señal inequívoca de ello. Revertir la situación no será fácil, pero tampoco es imposible. Lo que sí, al gobierno no le sobra tiempo. Por debajo de 20%-15% será muy difícil, sino imposible, navegar el temporal que se avecina.

Tienen que hacer política, y lo saben. Imagino que trabajan ello (de ahí las recientes contrataciones y el presupuesto). Por las decisiones de la última semana, al menos se percibe la preocupación y el sentido de urgencia, pero no se cuenta con una estrategia clara de cara a los próximos 30-45 días. Ojalá, ya que a nadie le conviene esta tendencia, menos aún la sensación de desgobierno.