notitle
notitle

La encuesta de Datum, publicada ayer en este diario, presenta un panorama muy sombrío para el gobierno ppkausa. A la caída de casi 60 puntos en el índice de popularidad del presidente Pedro P. Kuczynski –en los últimos 5 meses– se suma la creciente desaprobación del premier Fernando Zavala, del vicepresidente Martín Vizcarra y del resto del Ejecutivo.

¿Qué puede explicar este incremento general tan significativo? Creo que en la raíz está el descalce de expectativas entre lo que la población esperaba de un gobierno ppkausa y lo que, finalmente, están observando y sintiendo. La encuesta refleja la creciente insatisfacción sobre la gestión ppkausa en estos 6 meses.

Dos cosas sobre este tema. La primera es simple: la actual gestión asumió el mandato en medio de una difícil situación (las cuentas en rojo, múltiples denuncias de corrupción, una segunda vuelta polarizada y violenta), por lo que el gobierno debió tomar la iniciativa poniendo las cosas en su real dimensión. No lo hizo y para cuando se animaron a hacer el balance de lo recibido, pues ya había pasado la oportunidad.

La segunda es que será muy difícil recuperar las esperanzas en medio de la actual coyuntura. El caso Odebrecht, ya lo hemos visto, es un agujero negro que se traga todo. No es para menos: la corrupción fue brutal y grosera, las explicaciones no satisfacen a nadie, y encima se siente ese halo de impunidad que ya conocemos.

¿Por qué el gobierno ppkausa no aprovecha la situación para matar dos pájaros de un tiro (por un lado, hacer justicia y un gobierno decente, y por otro, ganarse alguito de popularidad en el ejercicio)? Esa es la pregunta que todos nos hacemos. Las respuestas, por supuesto, permiten de todo, partiendo por las elucubraciones conspirativas. Cualquiera sea la respuesta, sin embargo, refuerza esa sensación de insatisfacción con el gobierno, lo cual nos lleva a suponer que la caída en la popularidad seguirá su tendencia a la baja. Claro, eso salvo que el gobierno sea audaz y tome la iniciativa.