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Como sabemos, el Ejército norteamericano lanzó una bomba de gran impacto en la región noreste de Afganistán, cerca de la frontera con Pakistán, en lo que la Casa Blanca describe como una serie de túneles utilizados por el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS, según sus siglas en inglés).

Este ataque, sumado al ocurrido hace unos días en Siria como respuesta al uso de armas químicas, es una nueva demostración de la línea que seguirá la administración de Donald Trump respecto a la seguridad internacional y la pacificación del Medio Oriente. En verdad, perfectamente podría ser entendido, también, respecto a la postura que llevará la Casa Blanca frente al sindicato antinorteamericano que representan Irán, Corea del Norte y otros alrededor del globo.

En principio, las primeras informaciones de analistas y expertos norteamericanos sostienen que el presidente Trump ha dado carta blanca a los militares en zona de conflicto para actuar sin esperar órdenes del último burócrata sentado en Washington. En resumen, transfiere la responsabilidad de las decisiones a los que están en la zona de guerra y, supuestamente, cuentan con la capacidad de hacer el balance respecto a qué es lo mejor para la seguridad norteamericana. El ataque de ayer es un perfecto ejemplo: según las fuentes de los principales medios, fue el general John Nicholson, quien lidera las fuerzas en Afganistán, el que autorizó el uso de la bomba GBU-43/B, conocida entre los militares como la "Madre de todas las bombas".

Con acciones, Donald Trump está demostrando que cumple sus promesas, guste o no a sus seguidores y/u opositores. Políticamente, estas acciones están reactivando la aprobación del mandatario: al asumir, Trump empezó con un 45% de aprobación que bajó para fines de marzo a 35%; hoy se encuentra, nuevamente, en 40%.

Como hemos señalado antes, más que republicano, Trump es un populista clásico. De hecho, recordemos que coqueteó con el partido demócrata en su momento. Y como buen populista, sabe que asumir posiciones militares e internacionales de este tipo son siempre bien recibidas. No olvidemos, no obstante, que toda acción trae una reacción.