Jurado Nacional de Elecciones
Jurado Nacional de Elecciones

Aquí se penaliza al que discurre por el camino legal más duro y correcto, mientras que se es benigno con quienes toman atajos. Por eso la nociva informalidad no es mal vista. No critico a los candidatos presidenciales que no han tenido más remedio que pasar a integrar “partidos” a última hora. No soy hipócrita, como mucho coleguita. Eso ha sido realpolitik, teniendo en cuenta tanto que un sistema de partidos no nace de la noche a la mañana, que ha habido un cargamontón mediático y caviar para destruir a los pocos que aún sobrevivían (pues confundieron la corrupción de algunos líderes con el partido mismo), que las taras vienen desde antes, que nuestra política es antropomórfica y que los requisitos para afianzar uno son muy engorrosos, más aún con esta plaga.

Además, tal parece que los partidos en todo el planeta serán otras víctimas del Internet y estarían por extinguirse.

Por todo eso, me parece un esfuerzo muy loable que alguien quiera formar un partido en plena plaga y un horror que el JNE aborte ese intento al aplicar leguleyadas extremas y absurdas. Mucho coleguita no simpatiza con Olivera y por eso pocos han saltado a protestar por este veto del JNE contra su partido, ese mismo ente que sacó feo de carrera a Acuña y Guzmán de la carrera presidencial. Se da un reglamento el 25 de agosto para que se cumpla al 30 de setiembre.

Se pide foto y huella digital en pleno COVID-19, amén de casi 25 mil afiliados y 67 comités. Todo notarizado y digitalizado. Y solo se dan dos días hábiles para levantar observaciones. Pero lo más gracioso es que el JNE finalmente no quiere autorizar al partido de Olivera por números equivocados en dos fichas y tres ubigeos del montonón presentado. ¡Sí, por esa nimiedad burocrática! O este JNE se pasa de tonto o está politizado. No hay otra. Hoy se lo pretenden hacer a Olivera. Mañana te lo harán a ti.