En las últimas semanas hemos sido testigos de las invasiones que se produjeron en Lima, primero en el Morro Solar y luego en Lomo de Corvina, señala el columnista. (Foto: Bryan Albornoz/ @photo.gec)
En las últimas semanas hemos sido testigos de las invasiones que se produjeron en Lima, primero en el Morro Solar y luego en Lomo de Corvina, señala el columnista. (Foto: Bryan Albornoz/ @photo.gec)

En las últimas semanas hemos sido testigos de las invasiones que se produjeron en Lima, primero en el Morro Solar y luego en Lomo de Corvina. Se trata de familias desesperadas que arriesgan su integridad porque no tienen un lugar donde vivir y les pagan a un mafioso que organiza la invasión con la esperanza de conseguir un terreno y, luego de unos 10 o 15 años, tener un título de propiedad y, años después, agua y desagüe.

Para evitar este vía crucis, se creó el programa Techo Propio (TP) para que las familias, pagando lo mismo que le pagan al mafioso, puedan comprar su casa propia con título de propiedad y todos los servicios, desde el primer día.

El problema es que no hay una oferta significativa de unidades de TP debido a la escasez de suelo urbano con factibilidad de servicios. Como consecuencia, el Estado, las comunidades campesinas y los privados, pierden miles de hectáreas de terreno al año por este sistema de apropiación a la fuerza.

Es urgente generar estos terrenos saneados y con servicios, para subastar los macro-lotes al sector privado a fin de que ordenadamente construyan unidades de TP. El Ministerio de Vivienda quiere encargarle esta función al Fondo Mivivienda y creemos que es un error porque es una entidad financiera y no una urbanizadora.

En todo caso, si no se quiere crear un nuevo organismo, tiene más sentido encargárselo a Cofopri, que ya tiene experiencia en saneamiento físico legal y, además, cuenta con el catastro más completo de todo el país.

La respuesta a las invasiones debe ser más inversiones y así desarrollaremos ciudades más planificadas donde sus habitantes cuenten con lugares dignos y decorosos donde vivir.