Inverosímil novela fiscal

“De lo visto, la indignación de Domingo Pérez parece tener bastante más sustento que la de Chávarry, quien desde su cuestionada juramentación evidenció una actitud soberbia y sombría”.

José Domingo Pérez

El fiscal José Domingo Pérez es parte del equipo especial del Caso Lava Jato desde que asumió Pedro Chávarry como fiscal de la Nación. (Foto: USI)

El fiscal José Domingo Pérez es parte del equipo especial del Caso Lava Jato desde que asumió Pedro Chávarry como fiscal de la Nación. (Foto: USI)

Augusto Rey
Augusto Rey

De todas las imágenes que marcaron la semana, la del enfrentamiento entre los fiscales Domingo Pérez y Chávarry es una de las más disonantes. El primero llamó al segundo a la reflexión sobre la pertinencia de su permanencia como fiscal de la Nación. La respuesta de este no se hizo esperar, acusando a su detractor de estar actuando bajo un interés político coordinado con el Gobierno para proteger a los responsables del caso Chinchero, deslizando, por lo tanto, que su labor viene siendo digitada.

De lo visto, la indignación de Domingo Pérez parece tener bastante más sustento que la de Chávarry, quien desde su cuestionada juramentación evidenció una actitud soberbia y sombría. En el caso Fujimori, en particular, se ha mostrado más preocupado en debilitar públicamente la labor del Ministerio Público que en esforzase por exponer argumentos que sustenten su propia interpretación legal de los hechos.

De hecho, la respuesta a Domingo Pérez es un nuevo capítulo de esta inverosímil novela fiscal. No solo representa un cuestionamiento público a su propia gente, acusándola de actuar delictivamente, sino que pone en tela de juicio el trabajo de la institución que él mismo dirige. Además, si es verdad que un fiscal está actuando por colusión, una acusación así de sensible debería venir acompañada de evidencia, sobre todo si es el fiscal de la Nación quien la realiza. ¿Qué se puede esperar de quien lanza acusaciones así de graves tan a la ligera?

Es fácil construir teorías conspiranoicas, pero ha sido el propio comportamiento del fiscal Chávarry lo que lo ha pintado más como operador político que como fiscal de la Nación, ayudando poco o nada a construir la legitimidad que las instituciones judiciales deben tener. Haría bien en tomar en serio la recomendación de su propio equipo.

Ir a portada