(Foto: Renzo Salazar /@photo.gec)
(Foto: Renzo Salazar /@photo.gec)

Uno de los vacíos más clamorosos en el discurso del candidato y los técnicos de Perú Libre es el de la pandemia. Hasta ahora, más allá de generalidades y promesas de tener en cartera tratos casi cerrados para nuevas vacunas, entre sus filas no parece haber mayor preocupación por el tema, al menos en términos de planes y logísticas de distribución nacional.

Una cosa es ofrecer “vacunar a todos”, así como quien lanza una frase más al aire en busca de aplauso, y otra muy distinta planificar estrategias territoriales –es decir, según las distintas realidades de cada región– para que el proceso sea sostenido, eficiente, expeditivo y alcance a todos los peruanos. No es que el gobierno de transición lo esté haciendo mal, pero en casos tan críticos como el del COVID, siempre hay margen de mejora. Y si se pueden optimizar mecanismos para inmunizar a un mayor número de ciudadanos acortando los tiempos, pues será el Perú el que se beneficie.

La actual administración dejará aseguradas más de 60 millones de dosis y otros lotes nuevos por finiquitar, a través de acuerdos ya bastante avanzados, al siguiente gobierno. El reto por delante es entonces la metodología.

Tras el sinceramiento de las muertes que ha traído la pandemia –180 mil ciudadanos– toca evaluar qué programa de gobierno ofrece mejores garantías para sacar al país de la pandemia y devolverlo a la senda del crecimiento económico. En el caso de Fuerza Popular, es Carlos Neuhaus, miembro del Comando Vacuna, quien tendría el timón para ejecutar el plan adecuado.

Neuhaus, como se sabe, es un gestor de prestigio que viene con el antecedente de eficiencia y capacidad administrativa demostrada en la organización de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos del 2019 en Lima, y ha dado ya detalles de cómo sería la vacunación para que se realice con rapidez y orden.

En la vereda de enfrente, Hernando Cevallos del equipo técnico que acompaña a Pedro Castillo, anuncia que Perú Libre renegociará los contratos de las vacunas que deja el presidente Sagasti y afirma que está en contacto con laboratorios de Cuba, Argentina y Rusia; todo esto sin aclarar qué tiene que ver la salud de los peruanos con su ideología.