Cuarto Poder captó a Pedro Castillo ingresando a casa de Breña a altas horas de la noche. (Captura video Cuarto Poder)
Cuarto Poder captó a Pedro Castillo ingresando a casa de Breña a altas horas de la noche. (Captura video Cuarto Poder)

Luego de haber concretado una sólida investigación sobre las visitas y reuniones ocultas del presidente de la República en Breña, el programa Cuarto Poder decidió guardarse un tema, relacionado también con el informe, para el domingo siguiente. Pero el solo anuncio promocional de ese reportaje complementario, para el domingo siguiente, generó expectativas desmesuradas en la oposición, que durante días se dedicó a inflar sus posibles implicancias políticas.

Tuiteros, políticos, trolls y sectores de la derecha más extrema hicieron circular rumores sobre dos y hasta tres videos o audios “comprometedores” que, por su gravedad, terminarían tumbándose a Pedro Castillo, esto con una moción de vacancia ya en curso en el Congreso. Incluso, opinólogos habitualmente bien informados les creyeron y se contagiaron de la expectativa, engordando y recalentando la “bola”, ellos mismos, con sus propias especulaciones.

Lo cierto es que en la promoción del programa solo se reproducía el fragmento de un audio en el que un misterioso personaje pedía un “favor” para no generar más “inestabilidad”. Eso fue todo: ni se anunció ni se ofreció nada más que esa intrigante conversación, sin comentario adicional alguno. El resto, la bola, fue echada a rodar por los (des)conocidos de siempre en las plataformas sociales, siempre tan hospitalarias con cualquier tipo de afirmación estentórea.

Y cuando esa supuesta “bomba” no estalló (y encima fracasó la proyectada vacancia), vino la pública, histérica desinflada de los ya inflamados vacadores y sus barras bravas. Es decir, de los mismos que habían hecho circular rumores sin fundamento –jamás avalados por el canal o el programa− sobre el contenido del informe. Todos ellos motejando de fraude a un audio que ponía en evidencia un intento de silenciar a los periodistas a cambio de prebendas informativas, de la entrega de “primicias” o “titulares”; un diálogo que dos o tres de esos opinólogos hasta ‘normalizaron’, alegando que se trataba de una práctica común en el periodismo.

Bueno, en lo que ellos entienden por periodismo será. La moción de vacancia no prosperó, pero fue por la inoperancia de los políticos y no de los medios que se ciñen a hechos verificados, a la verdad, pues nada hubo de falso ni inexacto en los seis reportajes que, sobre las amistades del presidente, se emitieron el último domingo.

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