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“I don’t speak Spanish”

Eliane Karp

El último miércoles, la ex primera dama Eliane Karp evitó también referirse al tema aduciendo que no hablaba español. (Foto: GEC / Video: Canal N)

“I don’t speak Spanish”. (Foto: GEC / Video: Canal N)

Maki Miró Quesada
Maki Miró Quesada

Para alguien en apariencia políglota, Eliane siempre tuvo problemas con los idiomas. Y con dónde ubicarse, como quedó evidente en la entrevista telefónica de Panorama. Primero se hizo pasar por la empleada y después, con ese acento inconfundible, dijo que no hablaba español. La conocí cuando yo era agregada cultural de la Embajada en París y ella la esposa del presidente electo del Perú. Llegaban en visita privada a conocer a Chirac. En la embajada repartieron tareas. Todos se empujaban por ir al aeropuerto y el encargado de Negocios, que me tenía unos celos africanos, me ordenó: “Tú, al hotel”. No problem. Ellos en tropel al aeropuerto y yo solita al Crillón.

Mientras esperaba, me hice amiga del director del hotel. Cuando llegó el coche oficial, banderitas peruanas ondeando, levantaron barricadas, cerraron el tráfico y el encargado se quedó detrás mascando vidrio. Karma. La única peruana para recibir a Toledo fui moi. Subimos en el lento ascensor, el director, Toledo, Eliane y yo. Y Avi Dan On. Durante el trayecto, Eliane y Avi Dan On se despacharon a sus anchas en hebreo. El director puso cara de director de hotel 5 estrellas. Yo alucinando que aquí nos están rajando el alma –qué feo porque fijo el presi electo no entiende ni jota de hebreo– y Toledo seguro preocupado pensando: “Eliane se equivocó. Debió casarse con Bibi”.

Los Toledo volvieron a París en visita oficial cuando Pérez estaba instalado como embajador. Allí sí fuimos todos en fila a Charles de Gaulle y en fila estábamos cuando saludaron los Toledo. Él bien. Saludó a todos. Eliane nos pasó por encima como topadora y corrió alborozada a echarse en brazos del chofer de la embajada. Recuerdo que hablaba español de corrido. Luego un ocurrente colega comentó: “A Eliane le da roncha los apellidos compuestos”. Po essere. En orden descendiente estábamos Pérez de Cuéllar, Roca Rey y Miró Quesada.

Hubo un par de visitas más. Una privada de paso por París a ver a su hija en Toulouse. Allí fuimos solo Thierry, RR y yo. Todo el camino hablamos español. Al llegar al Arco del Triunfo cambió al francés (seguro para que su amigo el chofer no entienda) y le reclamó a Thierry por qué no había escolta con motos. Le explicó que no se estila para visitas privadas. Eliane no iba a echarse atrás. “Yo quierro moto”. Hubo que llamar al Quai d’Orsay a pedir motos. Los franceses seguro pusieron los ojos en blanco y dijeron: “Manden escolta nomás. Total en esos países tropicales no entienden de protocolo y Perú bien vale una moto”.

Cuando Eliane hacía campaña como la Pasionaria andina y defensora de los apus, echó mano a la jerga limeña y trató de pitucos a los miraflorinos. La última vez la vi en la peluquería del Country Club en San Isidro, distrito de los rich and famous. Me conmovió. Al final, discursos más, discursos menos, ella siempre quiso ser pituca. Y si pituca de San Isidro, mejor.

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