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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Pusimos en negritas dos palabras "Américas", es decir, nosotros, e "intereses", es decir, ellos. Es justo recordar que cada cruzada gringa por la democracia en nuestros pueblos terminó en crueles y brutales dictaduras. La lista, por odiosa que resulte, debe sonar a gloria en los oídos de las minorías que han perdido terreno en los últimos años. ¿Intentará este demócrata corporativo reiniciar el ciclo de dictaduras y democracias inestables en las que vivimos sumidos durante tanto tiempo? Colijo que sí. Que si favorece sus intereses lo hará. Hay que estar más atentos y vigilantes que nunca y, por sobre todo, reforzar el tejido de alianzas con las que nuestra América del Sur, en especial, se ha fortalecido en los últimos años.

El gigante bobo, el gigante que apoya dictaduras monstruosas como Qatar, Arabia Saudita, Barein, Omán, Yemen y que antes apoyó a Saddam Hussein, al Sha de Persia, a Marcos y a tantos más, parece dispuesto –para evadir responsabilidades ante su pueblo y para buscar salida a una crisis generada en las usinas de sus desatinos económicos– a lanzar sus tropas a cegar vidas humanas. Curiosamente afirma Obama: "Pondremos fin a una década de guerra", refiriéndose al retiro de tropas de Afganistán. Esto refleja un doble discurso y una obsesión: no perder lo que ya están perdiendo y la capacidad de imponer sus intereses por sobre los intereses de la humanidad.