SIGUEN LAS INTERROGANTES. Sus explicaciones no dejaron satisfechos a políticos de la oposición ni a los analistas. (M. Zapata)
SIGUEN LAS INTERROGANTES. Sus explicaciones no dejaron satisfechos a políticos de la oposición ni a los analistas. (M. Zapata)

El presidente Ollanta Humala redujo el escandaloso caso de la indebida custodia policial a la vivienda del exoperador montesinista Óscar López Meneses –que provocó una crisis en el Gobierno– a solo una situación de corrupción en la Policía Nacional.

"Hay una actividad de corrupción policial, hecha por malos elementos que estamos tratando de identificar, que trafican con el servicio de resguardo que es para autoridades. Al parecer, sería una práctica que se ha venido dando desde antes", sostuvo el presidente en una entrevista concedida a Radioprogramas en Palacio de Gobierno.

Explicó que "(esos malos policías) tenían los medios (recursos), y una parte de estos eran asignados de forma normal y otras se las guardaban como caja chica para asignar vehículos a personas (particulares) y, luego, recibir una retribución (irregular)".

"Y también tenemos a un sujeto (López Meneses) que vive del tráfico de influencias y que necesita esa cobertura para ahondar en su negocio y aparentar que tiene poder", añadió el mandatario.

En tal sentido, Humala afirmó que su gestión ha tomado "acciones concretas" para terminar con la informalidad que hay en la entidad policial.

Aseveró que no existe un "poder paralelo", en referencia a las versiones en torno a que el resguardo policial para Óscar López era parte de operaciones secretas relacionadas con actividades ilegales de interceptación telefónica.

Pero, si le echó toda la culpa a la Policía, lo contrario sucedió con el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA). "En el caso del jefe del CCFFAA (José Cueto), él ha rechazado públicamente que esté involucrado en el problema, y no tengo que dudar de eso", subrayó Humala.

El jefe de Estado también le respondió así al exintegrante de la red de Vladimiro Montesinos: "No conozco al señor Óscar López Meneses". Precisó que este tampoco colaboró con su campaña electoral en 2006 y que el supuesto nexo con López, su compañero de promoción militar Ítalo Ponce, fue expulsado del Partido Nacionalista en aquel momento.

DEFIENDE A EXASESORRespecto a su defenestrado asesor Adrián Villafuerte –quien lo acompañaba desde 2005–, Ollanta Humala indicó que se creó una "leyenda urbana" sobre él porque "tuvo la mala suerte de ser edecán de un montesinista (el general retirado César Saucedo)".

"(Villafuerte) fue un consultor y nada más. Quien toma las decisiones soy yo. Ya no es parte del Gobierno. Nadie es indispensable, los asesores tampoco. Se tocaba al Gobierno a través de su persona", aseveró.

Agregó que, de esa manera, su exasesor podrá defenderse ante los cuestionamientos de diferentes sectores, y agregó que este ha enviado cartas notariales a quienes lo han, supuestamente, agraviado. Además, rechazó que la labor de Villafuerte haya tenido que ver con el Ministerio del Interior u otras instituciones. "Su asesoría era solo en Defensa. Ni siquiera veía el tema de los ascensos", manifestó.

Enfatizó que la renuncia de Villafuerte no tiene relación con el caso López Meneses. "Lo hizo para defender su honor y no afectar al Gobierno", acotó.

Anotó que no podía permitir esas "insinuaciones pecaminosas" cuando le preguntaron sobre las diferentes hipótesis originadas por el hasta ahora inexplicable despliegue policial en las inmediaciones de la vivienda de López Meneses y en la del padre de este.

La explicación de Humala no convenció a muchos. El abogado Carlos Rivera apuntó: "El presidente Ollanta Humala da una explicación bastante simplona de la peor crisis política de su gobierno".

El exministro Fernando Rospigliosi consideró que las declaraciones del mandatario resultan indignantes pues "atribuye el caso López Meneses solo a corrupción policial".

TENGA EN CUENTA

- Ante las afirmaciones de Humala sobre el caso López Meneses, quedan en el aire más dudas sobre los hechos que ocasionaron la salida del ministro del Interior, de siete oficiales PNP y de un asesor presidencial.

- Si el tema era un simple caso de corrupción policial, ¿por qué tuvo que renunciar Adrián Villafuerte?

- ¿Por qué Ollanta Humala se demoró una semana en decir eso y por qué el ministro Pedraza no lo mencionó en el Congreso?

- Si no duda del almirante José Cueto, ¿por qué el ministro Pedro Cateriano pidió su renuncia?