La hora de Kenji

“Las encuestas lo muestran de manera inequívoca: la aprobación de Keiko Fujimori ha bajado mientras que la de su hermano menor ha subido...”.

Kenji Fujimori

La hora de Kenji. (RenzoSalazar/Peru21)

La hora de Kenji. (RenzoSalazar/Peru21)

Mijael Garrido Lecca
Mijael Garrido Lecca

Kenji Fujimori ha dado muestras de muchos más reflejos políticos de los que muchos (me incluyo) lo creímos capaz: ha quebrado a una bancada que hace años venía funcionando con una cohesión monolítica y ha logrado también sustraer buena parte del capital político que su hermana había heredado de su padre. Las encuestas lo muestran de manera inequívoca: la aprobación de Keiko Fujimori ha bajado mientras que la de su hermano menor ha subido hasta superar a la primera. Todo esto luego de la crisis desatada en los últimos días de diciembre.

Como si esto fuera poco, el jueves por la noche el Tribunal Constitucional ha admitido a trámite un pedido suscrito por 39 congresistas que tiene como fin invalidar el hecho de que no se puedan formar nuevas bancadas. Si en unos meses el tribunal falla de acuerdo con el pedido ya aceptado, Kenji y sus nuevos seguidores podrán consolidar una nueva bancada y, por lo tanto, una nueva expresión de fujimorismo en el Congreso y en el tablero político nacional. Expresión que podría contar con el respaldo de Alberto Fujimori y su círculo.

Muy bien: no podría para Kenji Fujimori haber empezado mejor el año. Su padre está libre y eso satisface la primera meta que se planteó a la hora de asumir el cargo de congresista. La gran pregunta que toca hacernos, hoy que todo parece bueno para el menor de los Fujimori, es: ¿y ahora qué? La crisis política que enfrenta el presidente no ha terminado ni siquiera por cerca. Ya hay dos bancadas que han hablado de la presentación de nuevas mociones de vacancia. Y Fuerza Popular ya ha dicho que las apoyaría. ¿Kenji va a avalar al gobierno?

Fuera de eso: Kenji Fujimori ha consolidado cierto capital político a punta de dialéctica frente a su hermana. Keiko representaba ciertos valores e ideas y él se colocó en sus antípodas. Esta estrategia, sin embargo, solo era sostenible en la medida en que ambos pertenezcan a la misma tienda política. Hoy que Kenji Fujimori pretende liderar un nuevo movimiento, la negación de las ideas de los demás deja de ser una herramienta para construir su futuro. Así, Kenji deberá pasar de la confrontación a la propuesta. ¿En qué cree Kenji Fujimori?

En términos económicos, en términos de libertades civiles, en términos de tamaño del Estado, ¿cuál es su visión de país? Porque si no tiene una, va a desaparecer pronto.

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