Hizo una buena carrera
Hizo una buena carrera

Monseñor Guillermo Martín Abanto Guzmán fue nombrado obispo castrense del Perú por Benedicto XVI el 30 de octubre de 2012. Hasta ese momento, se había desempeñado como obispo auxiliar de Lima.

Se ordenó sacerdote diocesano el 12 de diciembre de 1992, luego de haber concluido sus estudios en el Seminario de Santo Toribio de Mogrovejo y en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima.

Ejerció su sacerdocio en las parroquias San Norberto de La Victoria, San Juan María Vianney de Magdalena y Señor de la Divina Misericordia y Santiago Apóstol, ambas en Surco. En esta última permaneció hasta que fue nombrado obispo castrense.

Ha sido formador del preseminario Casa de Nazareth. También fue miembro del Colegio de Consultores y del Consejo Presbiteral. Se desempeñó como canciller de la Arquidiócesis de Lima, Vicario Episcopal del Decanato 15 y Capellán del colegio de las Hermanas Ursulinas.

En el año 2009, recibió el cargo de obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Lima.

El 20 de julio de 2013, el papa Francisco aceptó su renuncia. Por esa fecha, ya se había emitido la resolución en la que se le ordenaba que reconociera a una niña de 2 años como su hija.