Que la historia no se repita

“Nuevamente quedan puestas sobre la mesa la corrupción e inacción de las autoridades y se oye la queja tardía de los electores”.

daniel urresti

Daniel Urresti fue presentado como candidato a la Alcaldía de Lima por el partido Podemos por el Progreso del Perú. (Podemos Perú)

Que la historia no se repita. (Podemos Perú)

Podemos Perú

Editorial Perú21
Editorial Perú21

En noviembre del año pasado, la entonces gerente de Asesoría Jurídica de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, Susana Guerrero, advirtió las primeras irregularidades en la inscripción del partido Podemos por el Progreso del Perú de José Luna Gálvez. Lo hizo a nivel interno, pero también ante el Ministerio Público, esperando que se activen los mecanismos de fiscalización.

Lejos de eso, prefirieron hacerse de la vista gorda, permitiendo el avance irregular de una organización cuyo candidato hoy se disputa los primeros lugares en la contienda por la Alcaldía de Lima.

Según ha informado Guerrero, los planillones de firmas de adherentes de Podemos fueron entregados a la ONPE con espacios en blanco, pero en lugar de ser anulados, fueron admitidos dejando el camino libre para su manipulación. Efectivamente, tiempo después, el personero de la agrupación ingresó al ente electoral, fuera del horario de trabajo, y anuló con un sello estos vacíos. Un salto a la garrocha de los procedimientos que fueron burlados por las mismas autoridades que debieron velar por ellos. No por casualidad, pensamos, el hoy detenido José Cavassa, otrora operador del régimen fujimorista que manipuló firmas para favorecer la segunda reelección de Alberto Fujimori, trabajaba entonces para Podemos Perú y la Universidad Privada Telesup, ambas de José Luna, y, en simultáneo, era el asesor en la sombra del ahora ex jefe de la ONPE Adolfo Castillo.

Hoy, diez meses después, surgen nuevos indicios de que Podemos habría falsificado firmas para lograr su inscripción, nada menos que de conocidos personajes de la política, la farándula y el deporte. No solo eso. Una auditoría de cumplimiento de la Contraloría General, de la que da cuenta Perú21 hoy, ha determinado “la existencia de cuarenta firmas contenidas en cuatro páginas, provenientes de un mismo puño gráfico”, entre otras irregularidades.

Nuevamente quedan puestas sobre la mesa la corrupción e inacción de las autoridades y se oye la queja tardía de los electores. Nuevamente corremos el riesgo de padecer cuatro años más de desorden y caos municipal. Que la historia no se repita. Decidamos a conciencia...

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